sábado, 2 de abril de 2016

La academia de danza para niñas de Isadora Duncan (1921-1922)

"Algunos «trueques» de propietarios hasta pueden parecer inverosímiles, como aquel que vivió un palacete de la aristocrática calle Prechístenka comprado a finales del siglo [XIX] por un comerciante de té. Su mujer, Alexandra Balashova, era una estrella del Bolshói y el salón de la casa fue revestido de espejos para ensayar. Tras la revolución los dueños escaparon a París y la casa de Prechístenka fue adjudicada por el gobierno soviético a Isadora Duncan, que abrió un estudio de baile para niños y vivió en la casa de Prechístenka junto con su marido, Serguéi Yesenin. Mientras tanto, el comerciante de té compraba una casa en París en la Rue de la Pompe. Más tarde se supo que esta casa había pertenecido ni más ni menos que a Isadora Duncan".

(Pigariova, T. (2001) Autobiografía de Moscú. Barcelona: Ed. Laertes, 2001, p. 222)


 La academia de danza de Isadora Duncan tuvo su sede en el número 20 de la calle Prechístenka, en el distrito moscovita de Khamóvniki (Jamóvniki), a medio camino entre el bulevar Zubovskiy (en el Anillo de los Jardines) y la Catedral de Cristo Salvador, que en aquellos años aún no había sido derribada. La mansión donde se instaló la escuela continúa en pie y se encuentra en perfecto estado de conservación (es un inmueble protegido que forma parte del patrimonio cultural del Estado)

Fotografía del palacete de la calle Prechístenka realizada entre 1913 y 1914. Conocida como mansión Koshina o Yermolova, fue construida a finales del siglo XVIII por el insigne arquitecto Matvéi Kazakov, autor (entre otras obras) del Palacio del Senado del Kremlin, el Palacio Petrovski y la Casa de los Sindicatos. Inicialmente fue la casa-hospital del Dr. Christian Loder donde llevó a cabo un tratamiento especial consistente en beber agua mineral, escuchar música y permanecer largos períodos de tiempo caminando por los espacios abiertos del palacete. Por esta causa sus pacientes fueron conocidos como los "vagos". Durante la invasión napoleónica de 1812, y el consiguiente incendio de la ciudad (perpetrado por sus propios habitantes), la casa sufrió graves daños. Tras su reconstrucción, vivió en ella el héroe de guerra A.P. Yermolov, hasta su defunción en 1861. Posteriormente, pasó a ser propiedad del noble V.D. Koshin, motivo por el cual es conocida por ambos nombres

 Imagen de la fachada principal de la mansión Yermolova en la década de los años 30, cuando ya no tenía nada que ver con la escuela de baile de Isadora Duncan. Después de la muerte de Yermolov en 1861, tuvo tres propietarios más: el ya mencionado B.D. Koshin (hasta 1884), V.I. Fisanov (hasta 1900) y, a partir de esa fecha y hasta la Revolución de Octubre, el empresario A.K. Ushkov, marido de la primera bailarina del teatro Bolshói Alexandra Mikhailovna Balashova. Duncan residió en esta casa, junto a Serguéi Yesenin, entre 1921 y 1924, aunque la academia solo estuvo abierta durante un año. Estas fechas varían según la fuente consultada. Debido a las duras condiciones de vida tras la Guerra Civil Rusa y a que no vio satisfechas las condiciones que impuso al gobierno soviético para emprender su proyecto de escuela de danza, acabó abandonando la URSS adonde no regresó nunca más

Fotografía de 1897 del baño árabe en el interior del palacete de la calle Prechístenka (que en aquellos años era conocido también como mansión Ushkova). La casa sufrió una primera gran reforma en 1873, obra del arquitecto A.S. Kaminski, en la cual fue redecorada con elementos de estilo rococó y barroco, como leones, águilas y grifos (las criaturas mitológicas) así como ramas de roble y laurel. El empresario del té Ushkov acometió a comienzos del siglo XX una segunda reforma, convirtiéndola en una mansión de estilo clásico e introduciendo en su salón principal los espejos mencionados por Pigariova (y que aprovechó Isadora Duncan)

 Detalle del balcón de la fachada principal fotografiado entre 1972 y 1974





 Después de la marcha de Isadora Duncan, la casa no debió destacar especialmente entre los moscovitas ni entre los visitantes de la ciudad, porque apenas hay fotografías realizadas en las décadas posteriores. Hay que remontarse hasta los años ochenta para contemplar de nuevo la mansión Yermolova en todo su esplendor. Estas fotografías fueron tomadas, respectivamente, en 1981, 1983, 1986, 1987-89 y 1989. Lo único destacable en todas ellas es la desaparición de la cúpula en la terraza del edificio, una bóveda aún presente en la década de los años 30


En 1999 se llevó a cabo la que hasta ahora es la última restauración de la masión Yermolova. El colapso de la Unión Soviética y la ola de privatizaciones de la era Yeltsin no han alterado en absoluto ni el aspecto ni los usos de este palacete: actualmente es propiedad del Cuerpo Diplomático del Ministerio de Asuntos Exteriores de la Federación Rusa



 Fotografías de junio del año pasado realizadas desde el coche de Google Street View. Más de doscientos años de historia se encuentran contenidas entre estas paredes que permanecen impertérritas al paso del tiempo y al cambio de las épocas históricas. Vieron pasar por esa calle a las tropas napoleónicas, conocieron los avatares del siglo XIX, vivieron los acontecimientos revolucionarios de 1905 y 1917, oyeron el sonido de las bombas alemanas durante la Segunda Guerra Mundial y asistieron al final traumático de la URSS. En este caso particular, fueron testigos también de la vida íntima y profesional de Isadora Duncan y Serguéi Yesenin

 Isadora Duncan fue una mujer avanzada a su tiempo en muchos aspectos. Como muestra, esta imagen en la que aparece ataviada con un vestido semitransparente mostrando sin ningún reparo su vello púbico y sus pechos. Para hacerse una idea de la osadía que supuso en aquel entonces semejante actividad artística, basta recordar que a comienzos del siglo XX la mujer española no tenía derecho a voto y no existían ni el matrimonio civil ni el divorcio. A pesar del paréntesis que supuso la II República, en las décadas posteriores a la Guerra Civil Española la mujer siguió siendo un objeto social controlado por la Iglesia Católica en términos medievales: hasta finales de los años setenta no podía firmar un contrato de trabajo o abrir una cuenta corriente en un banco sin el consentimiento explícito del marido. Y mostrar su cuerpo desnudo, como en el caso de Isadora Duncan en esta fotografía, era considerado un pecado mortal castigado, según decían los confesores, con el infierno


Isadora Duncan (San Francisco, 1877 - Niza, 1927) fue una bailarina y coreógrafa norteamericana de fama mundial, considerada por muchos como la creadora de la danza moderna. Hija de un ingeniero de minas y banquero y de una pianista, creció en un ambiente artístico que llevó a sus tres hermanos a dedicarse también a la danza. Su familia se arruinó cuando era muy pequeña y sus padres acabaron divorciándose. Para poder sobrevivir, tuvo que trabajar de costurera y de profesora de piano. Simpatizante comunista, bisexual, escandalosa, rebelde, independiente y autodidacta, Duncan aprovechó las clases de danza, recibidas en su casa desde los seis años de edad, para convertirse en bailarina profesional, triunfando rápidamente en los escenarios de América y Europa. Frecuentó los círculos intelectuales de Greenwich Village en Nueva York donde conoció, entre otros, al periodista John Reed y a la anarquista Emma Goldman. Sus simpatías por el régimen soviético la llevaron a trasladarse a Moscú en 1921, donde fundó su escuela de baile para niñas. Aunque Reed había muerto allí un año antes (de tifus), es probable que se fuese a vivir a la Rusia soviética influida por el periodista de Oregón y otros miembros de los círculos izquierdistas norteamericanos. En Moscú conoció al poeta Serguéi Yesenin, con quien se casó en 1922 y compartió casa (la mansión Yermolova) hasta 1924. El carácter violento del poeta ruso, así como las discrepancias artísticas que Isadora Duncan mantuvo con los dirigentes soviéticos, acabaron pronto con su proyecto. Divorciada de Yesenin, se trasladó a vivir a Francia, donde comenzó su periodo de decadencia personal y profesional. Sola, alcoholizada y arruinada, falleció en Niza en 1927 víctima de un extraño accidente de automóvil: murió estrangulada cuando el extremo del fular que llevaba alrededor del cuello se enredó en la rueda del coche en el que iba sentada en el lado del acompañante. Esta muerte trágica, digna de sus 'performances' artísticas, engrandeció su leyenda hasta convertirla en un mito. Está enterrada en el cementerio parisino de Père-Lachaise. Sus dos hijos, que tuvo como madre soltera, habían fallecido en 1913 ahogados en el río Sena

Serguéi Alexándrovich Yesenin (o Esenin) (Konstantíovo, 1895 - Leningrado, 1925) fue un poeta ruso exponente de la llamada intelectualidad campesina. Alabado por Gorki, estudió para maestro y trabajó como corrector de pruebas de tipografía hasta que pudo dedicarse a su labor poética ensalzando en ella el arte popular basado en imágenes. Fue seguidor de los 'eseristas' (socialistas revolucionarios de izquierda) y recibió con entusiasmo la Revolución de Octubre, pese a discrepar en aspectos como los 'mujik', cuyo "reinado" -tal como él lo llamaba- se oponía a la utopía socialista. Violento y alcohólico, tuvo una vida sentimental y familiar muy convulsa. En 1922 contrajo matrimonio con Isadora Duncan, 17 años mayor que él. Luego de viajar juntos por Europa Occidental y Estados Unidos, se acabaron divorciando para casarse de nuevo, y por última vez, con Sofía Andréyevna Tólstaya, nieta de Tolstoi. Se ahorcó en el hotel Anglaterre de Leningrado el 27 de diciembre de 1925, a los 30 años de edad, dos años antes de que Duncan muriese también estrangulada aunque en circunstancias diferentes. En el bulevar Tverskoy hay una estatua de Yesenin inaugurada en 1995. La fotografía donde aparecen ambos es de 1923

Por lo breve y agitado de la época en la que funcionó su estudio de danza, existen muy pocas imágenes de Isadora Duncan en Moscú. Una de ellas es esta curiosa postal, con una foto de ella y sus alumnas rusas acompañada de una inscripción a mano donde puede leerse, destacado, su apellido (ДУНКАН) y el año de su defunción (1927). Posiblemente se trate de un trabajo escolar o un homenaje particular dedicado a la bailarina norteamericana

Una de las noticias de prensa aparecidas en septiembre de 1927 donde se anunciaba la muerte de Isadora Duncan

 En 1968, el realizador de origen checoslovaco Karel Reisz dirigió Isadora, biopic sobre la célebre bailarina protagonizado por Vanessa Redgrave. En algunas escenas de la película se relata la parte de su vida transcurrida en la Unión Soviética (en este trailer se la ve danzando con miembros del Ejército Rojo y siendo maltratada por Yesenin)

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