domingo, 22 de junio de 2014

Tras las huellas de Pasternak en Moscú (y 5ª parte): Zhivago cerca del Teatro del Arte

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Si doblamos a la izquierda, a unos centenares de metros, nos encontraremos de nuevo en Tverskaya. Subiremos por ella hasta el callejón Kamerguerski. Su principal atracción es el Teatro de Arte de Moscú, al cual estuvo tan vinculado el destino de Pasternak. En ese escenario Vladímir Nemiróvich-Dánchenko había previsto llevar a la escena Hamlet, en traducción de Pasternak, pero el proyecto no llegó a buen puerto. En cambio, la obra María Estuardo de Schiller, en cuya traducción el poeta trabajó entre 1955 y 1956, sí que se subió a las tablas.

El callejón Kamerguerski goza de un protagonismo especial en El doctor Zhivago. Pasha Antípov conversa con Lara, antes de que ésta dispare a Komarovksi, en la habitación de un edificio situado cerca del Teatro de Arte. Justamente allí “una vela ardía sobre la mesa”, y Yuri Zhivago reparó en esa pequeña luz desde su trineo.


En ese mismo lugar, por ironía del destino, Yuri pasará sus últimos días y, exactamente en la misma habitación, Lara verá el ataúd donde reposan sus restos. Ahora, el callejón Kamerguerski es una zona peatonal donde abundan los restaurantes y las cafeterías para todos los gustos. Aquí ponemos punto final a nuestro paseo por el Moscú de Pasternak, aunque aún podría prolongarse.

Por ejemplo, por Arbat y los callejones aledaños, la colonia de escritores de Peredélkino, las calles cercanas al puente Kuznetski y otros barrios que, para siempre, quedaron grabados en el “desinflado músculo del corazón” de Borís Pasternak.

(Soloviova, T. (2013). Tras las huellas de Pasternak en Moscú. Russia Beyond the Headlines [redireccionado desde 'Rusia hoy'], 19 de agosto de 2013. Recuperado el 21 de junio de 2014 en <http://es.rbth.com/viajes/2013/08/19/tras_las_huellas_de_pasternak_en_moscu_31235.html>)

El último sector de la "Ruta Pasternak" parte del cruce formado por la calle Bolshaya Nikítskaya (antigua calle Herzen) con la avenida de Karl Marx (actual Mokhovaya ulitsa), junto al Picadero. Seguidamente, continúa unos metros por esta avenida hasta el cruce con la calle Tverskaya. Después sube hasta llegar al Kamerguerski pereulok, donde se encuentra el Teatro del Arte
(Fuente: Google Maps 19/06/2014)

Fotografía actual del cruce entre las calles Mokhovaya (izquierda) y Tverskaya (derecha). El camino descrito anteriormente nace en el edificio redondo con columnas en el lado izquierdo de la imagen (al fondo de la calle Mokhovaya) y llega hasta el pasaje Kamerguerski, al final de la curva en el lado derecho de la fotografía
(Fuente: Google Street View 19/06/2014)

 Vista del pasaje Kamerguerski desde la calle Tverskaya. Señalado con una flecha, el Teatro del Arte
(Fuente: Google Street View 21/04/2014)

Fotografía de la calle Mokhovaya tomada entre 1901 y 1907, aproximadamente desde la actual plaza Manezhnaya (en aquel entonces aún urbanizada) en dirección hacia la esquina formada por la calles Mokhovaya y Bolshaya Nikítskaya

Confluencia de la calle Tverskaya (en el centro, en dirección hacia la estación de Bielorrusia) con la calle Mokhovaya (por donde pasean estas personas). El recién inaugurado hotel Nacional aparece a la izquierda de la fotografía (realizada entre 1904 y 1910). Comparando esta foto con la imagen actual de este mismo cruce se ve con claridad como el plan de reforma urbanística de los años treinta ensanchó de forma significativa las arterias principales del centro de Moscú

 Fotografía de la calle Tverskaya realizada unos metros más al Norte respecto a la imagen anterior. La fotografía se hizo entre 1907 y 1910 (también en dirección hacia la estación de Bielorrusia). El comercio con un toldo amarillo está en la esquina de la calle Tverskaya con el pasaje Kamerguerski
Imagen del Kamerguerski pereulok fotografiado desde la calle Tverskaya. Los toldos amarillos de la izquierda nos permiten situar esta calle en la fotografía anterior. Así mismo, observando esta imagen (tomada entre 1901 y 1903) y la tercera de esta serie (con el teatro indicado con una flecha) podemos constatar los enormes cambios urbanísticos que ha sufrido la ciudad de Moscú a lo largo del siglo XX
Fotografía del Teatro del Arte en el Kamerguerski pereulok (edificio de la derecha), en dirección hacia la calle Tverskaya (de nuevo se ven los toldos de la esquina). La imagen es de 1900-1901. Borís Pasternak se inspiró en este lugar (tal como aparece en la imagen) para situar la escena protagonizada por Lara, Pasha, Zhivago y su prometida Tonya. En alguno de estos edificios Lara revela a Pasha Antípov la verdad sobre su relación con Komarovsky, mientras una vela deshace el hielo de la ventana. Pasternak estuvo vinculado al Teatro del Arte con la traducción que hizo a mediados del siglo XX de la obra 'Maria Estuardo' de Schiller
Fragmento de Doctor Zhivago (David Lean, 1965) con una de las escenas más bellas de la película. En ella, Yuri contempla desde su trineo la vela "que ardía sobre la mesa" en el interior de un piso de la calle Kamerguerski. El guionista invirtió la secuencia de la acción respecto a la obra original: en el film, Lara y Pasha se encuentran en esta habitación después de que ella haya disparado a Komarovsky (y no antes). Años más tarde, en este mismo apartamento Zhivago acabará falleciendo y Lara acudirá para contemplar su ataúd (este capítulo del libro no aparece en la película). 'Doctor Zhivago' fue rodada durante la Guerra Fría en escenarios construidos cerca de Madrid, así que David Lean no utilizó ningún piso del callejón Kamerguerski para filmar esta escena 
(Fuente: www.youtube.com)

domingo, 15 de junio de 2014

El Teatro del Arte (MJAT)

"«El Teatro del Arte es tan soberbio como la Galería Tretiakov, la catedral de San Basilio y todo lo que hay de admirable en Moscú. Es imposible no quererlo», dijo Máximo Gorki, cuya obra Bajos Fondos, interpretada allí fue una de las piedras angulares del nuevo teatro. El Teatro del Arte (abreviado MJAT) nació durante una comida entre Konstantín Stanislavski, hijo de un mercader y director de un grupo de aficionados, y Vladímir Nemiróvich-Dánchenko, dramaturgo y escritor. Empezaron a hablar el 22 de junio de 1897 en el restaurante Bazar de los Eslavos y siguieron en la dacha hasta el día siguiente. La conversación, que duró dieciocho horas, cimentó las bases del nuevo teatro y del sistema Stanislavski, cuyos preceptos ya llevan más de cien años marcando el desarrollo del teatro.

El 1898 el Teatro del Arte, gracias al apoyo de varios mecenas y del propio Stanislavski, estrenó su primera obra, El zar Fiódor Ivánovich de Aléxei Tolstói, en un teatro alquilado en el Jardín Ermitage. La profunda y psicológica interpretación, los esmerados decorados y accesorios (en parte encontrados en las expediciones etnográficas organizadas con los actores) supusieron una percepción diferente del arte escénico: no era un simple pasatiempo, debía ser al contrario una escuela existencial. El teatro aguantó aún cuatro años en el Ermitage. En cierta ocasión, Stanislavski estuvo a punto de cancelar una representación porque no se podía vestir, el traje colgado de la pared se había helado. El nuevo concepto del arte exigía condiciones más convenientes, es decir las que habían sido establecidas en el Bazar de los Eslavos.

Antes de poder exigir que el actor transmita arte, hay que crear para él condiciones dignas. Tradicionalmente, tres cuartas partes partes del teatro pertenecen al público; pasillos, ambigús y salas para fumadores. En el resto se amontonan los decorados y los sucios y angostos camerinos por debajo del escenario. «El teatro debe ser una casa para los actores. Los camerinos decorosos, limpios como una patena», proclama Stanislavski, lo que le parece igual de importante que los principios creativos: «No hay papeles pequeños, sino actores pequeños». «Hay que amar el arte dentro de sí, y no amarse a sí mismo en el arte»...

Hacía falta una fortuna para construir un nuevo teatro, y en ese momento apareció Sava Morózov: el mercader se convirtió en la tercera figura clave del teatro. En el caso de Sava Morózov el cambio generacional fue más que patente. Su madre, que pertenecía a los viejos creyentes, era una de las mujeres más ricas de Rusia, pero nunca utilizó la electricidad, ni salió de viaje, ni abrió un periódico hasta su muerte en 1911. Su hijo, en cambio, estudió física y química en Inglaterra y empezó una tesis en Cambridge. Nombrado por su padre director de la fábrica familiar, modernizó la tecnología, mejoró la situación de los obreros e incluso fomentó entre ellos la distribución de literatura ilegal de tendencia marxista, lo cual le parecía educativo. Su padre le tachó de socialista y puso la mayor parte de los bienes a nombre de la madre. Al conocer a Stanislavski, Sava Morózov se contagió de su pasión por las artes escénicas. Literalmente regaló al teatro su nuevo edificio, donando más de medio millón de rublos para las obras. Otra importante donación fue la del arquitecto Fiódor Shéjtel: hizo gratis el proyecto de reconversión de un antiguo cabaret. «En pocos meses un burdel se convirtió en el templo del arte», recordaba Stanislavski. Durante el verano de 1902, cuando empiezan las obras, Sava pasa sus vacaciones en Moscú, durmiendo en el teatro, en una pequeña habitación en medio de ladrillos, yeso y pintura; parecía un albañil en vez de un mecenas millonario. Las obras, supervisadas por él día y noche, iban con tanta rapidez que Shéjtel tenía que precisar los detalles del proyecto sobre la marcha, dibujando con tiza en la pared.

Por dentro el edificio cambió de arriba a abajo: interiores sobrios y elegantes, modernos equipos técnicos, escena rotatoria, camerinos y dependencias cuidados. Cuando Stanislavski lo vio acabado, pronunció su famosa frase: «El teatro empieza en el guardarropa». Se interpretó de forma metafórica, pero no era más que un piropo al proyecto de Shéjtel, realizado por Morózov. Por falta de medios, hubo que conservar la antigua fachada, aunque enriquecida con algunos detalles, sobre todo el portal modernista añadido en un extremo con un relieve de la escultora Anna Golúbkina: una gaviota sobre el mar. La gaviota de Chéjov, el primer y rotundo triunfo del Teatro del Arte, que logró «amaestrar» esta obra indomable, quedó representada en su emblema y en su edificio.

Sava Morózov pasaba todos sus ratos libres en el teatro, participando en los detalles de las puestas en escena. Se hizo miembro del consejo artístico, proponía y discutía, a veces sobrepasando en sus atribuciones. Se ofreció a ser regidor y trajo del extranjero los equipos más modernos. Para sentir la presencia de su personalidad hay que trasladarse a la calle Spiridónievka, donde vivió en un palacio neogótico, por supuesto, obra de Shéjtel. Ahora el palacio de Sava Morózov se usa para recepciones del Ministerio de Asuntos Exteriores. (...)

Con los años, la relación de Sava con el teatro del Arte empezó a deteriorarse. Nemiróvich-Dánchenko no toleraba sus intervenciones en la dirección artística; además, su turbulento romance con la actriz María Andréieva, que se aprovechaba de él para financiar a los bolcheviques, acabó con la traición de Andréieva con un amigo común, Máximo Gorki. La vida iba perdiendo sentido y en 1905 Sava Morózov se pegó un tiro en el Royal Hotel de Cannes. (...) En 1923, durante la triunfal gira del Teatro del Arte por los Estados Unidos, Stanislavski habló de Morózov, de su «indomable alma rusa», a los mecenas norteamericanos: «No podían comprender a este hombre, convencidos como estaban de que el mecenazgo tiene ante todo que reportar beneficios».

El MJAT sigue existiendo, sus espectáculos ya no lucen tanto, pero el edificio conserva el aire de sus decenios gloriosos. Una hora antes de los espectáculos se puede pedir permiso para dar una vuelta por sus pasillos y ver las fotos de las representaciones, los actores y directores, las de los autores, desde Tolstói y Dostoievski hasta Bulgákov y Pasternak. Es el pasado vivo que sigue llenando el alma del teatro. En medio de un salón vemos la escultura de Stanislavski y Nemiróvich unidos como si fueran hermanos siameses, en el otro está el busto de Sava Morózov con sus rasgos tártaros y una mirada triste. Para su centenario, en 1998, el MJAT recibió un regalo de la ciudad: la calle se hizo peatonal, aparecieron farolas y bancos modernistas y una hermosa estatua de Chéjov, que había escrito la mayor parte de sus obras pensando en este teatro. La calle Kamerguerski resultó mucho más acogedora y elegante que Arbat. Será por el campo de fuerza que sigue irradiando el teatro...".

(Pigariova, T. (2001) Autobiografía de Moscú. Barcelona: Ed. Laertes, 2001, pp. 265-268)


El callejón o pasaje Kamerguerski es paralelo a la calle Okhodnyy-Ryad y une la Tverskaya ulitsa con la ulitsa Bolshaya-Dimitrovka. Al otro lado de la esquina formada por el Kamerguerski pereulok y la calle Tverskaya se encuentra el gazetnyy pereulok. El Teatro del Arte (punto rojo) se halla cerca del Teatro Bolshoy y de la plaza Manezhnaya. Es peatonal desde 1998 (en la segunda fotografía, tomada desde la calle Tverskaya, el teatro está señalado con una flecha). Su nombre original es 'Московский Художественный Академический Театр' (MXAT), transliterado como 'Moskovski Judózhestvenny Akademícheski Teatr' (MJAT)
(Fuentes: Google Maps 21/04/2014 y Google Street View 21/04/2014)


Fotografías del Teatro del Arte realizadas en 1900 y 1902, respectivamente. Es obra del arquitecto peterburgués Fiódor Ósipovich Shéjtel (1858-1926) y fue inaugurado en 1898. Shéjtel aprovechó el edificio que albergaba un cabaret para diseñar el nuevo teatro. El interior cambió radicalmente pero se conservó la fachada del "burdel" 

Fotografía de 1940 con el "portal modernista" en primer término. Shéjtel es autor también, entre otras obras, de la mansión modernista de los Riabushinski (posteriormente, residencia privada de Gorki), del hotel Boyarski (junto a la antigua sede del CC del PCUS) y del edificio racionalista sede del diario "Madrugada de Rusia" (ver también el enlace a la plaza Pushkin)

Imagen del Teatro del Arte, posiblemente tomada en los años noventa (la calle no estaba reformada pero un cordón limitaba el paso de vehículos). Casi un siglo después continuaba en activo el proyecto del director moscovita Konstantín Stanislavski (1863-1938), del autor georgiano Vladímir I. Nemiróvich-Dánchenko (1858-1943) y del filántropo Sava Timofeyévich Morózov (1862-1905). De los tres, este último no llegó a conocer la Rusia soviética, Stanislavski falleció un poco antes del estallido de la Segunda Guerra Mundial y Nemiróvich-Dánchenko murió durante la contienda de un ataque al corazón, el mismo año en el que fundó la Escuela del Teatro del Arte

 Estatua de Antón Chéjov situada enfrente del Teatro del Arte


 Entrada central del teatro. En la segunda foto se puede apreciar un relieve con una gaviota en lo alto del edificio (no es el mediorrelieve de Anna Golúbkina)

 Mediorrelieve "gaviota sobre el mar" situado sobre el portal modernista, en el extremo Nordeste de la fachada principal. Creado por la escultora Anna Golúbkina (1864-1927), es un homenaje a la primera obra de Chéjov representada en este lugar


 Fotografías de la entrada Sudoeste del Teatro del Arte, la más cercana a la calle Tverskaya. En este lugar se representaron las cuatro obras de teatro más importantes de Antón Chéjov: 'La gaviota' (estrenada en 1898), 'Tío Vania' (1899), 'Las tres hermanas' (1901) y 'El jardín de los cerezos' (1904)

 Portal modernista de Shéjtel sobre la fachada del antiguo cabaret. En 1987 el Teatro del Arte se escindió en el MJAT Chéjov (con sede en este mismo edificio) y el MJAT Gorki, situado en el bulevar Tverskoy

Placa que recuerda los orígenes de este lugar: la "granja" P.I. Odoevskoye. También menciona el MJAT y a su arquitecto Fiódor Shéjtel. Así mismo explica que todo el conjunto es patrimonio protegido de la ciudad


Fotografías de María Fyodorovna Andréieva (o Andréeva) y del benefactor Sava Morózov, uno de sus amantes. Durante su relación sentimental la actriz utilizó el dinero del empresario para financiar las actividades del incipiente partido bolchevique. Finalmente, lo abandonó por Máximo Gorki, alterando para siempre la relación del filántropo con el Teatro del Arte. Morózov se acabó suicidando en Cannes en 1905. Ella, sin embargo, llegó a ocupar cargos de relevancia en la Unión Soviética (no siempre relacionados con el mundo del arte), sobreviviéndole casi cincuenta años. Falleció en 1953 a los 85 años de edad. Se dice que inspiró la "Margarita" de Bulgákov

domingo, 1 de junio de 2014

Stalin en el palacio Poteshny del Kremlin

"Aproximadamente a las siete de la tarde del 8 de noviembre de 1932, Nadia Alliluyeva Stalin, de treinta y un años, de rostro ovalado y ojos marrones, casada con el secretario general de los bolcheviques, se vestía para la atronadora fiesta con la que se conmemoraba el decimoquinto aniversario de la Revolución. Puritana, seria, pero frágil, Nadia se jactaba de su «modestia bolchevique», usaba vestidos sumamente sobrios y sin forma, chales sencillos, blusas de cuello caja, y no utilizaba maquillaje. Pero aquella noche iba a hacer un esfuerzo especial. En los lúgubres aposentos que ocupaba Stalin en el edificio de dos pisos del siglo XVII conocido como palacio Poteshni, que significa «palacio de la diversión», así llamado porque en otro tiempo había albergado un teatro zarista y a sus actores, Nadia daba vueltas ante su hermana, Anna, luciendo un vestido largo, singularmente moderno, con rosas rojas bordadas alrededor, importado de Berlín. Por una vez, se había permitido llevar un «peinado a la moda», en vez del severo moño de diario. Se había colocado graciosamente una rosa de té roja en su cabellera negra.

La fiesta, a la que asistían todos los jerarcas bolcheviques, como el primer ministro Molotov y su esposa Polina, delgada, lista y coqueta, que era además la mejor amiga de Nadia, era celebrada anualmente por el comisario de Defensa, Voroshilov, que residía en el edificio de la Caballería, alto y estrecho, a unos pasos apenas del palacio Poteshni, cruzando una pequeña calleja. En el pequeño mundo íntimo de la élite bolchevique, aquellas veladas sencillas y cordiales solían acabar con los jerarcas y sus esposas bailando danzas cosacas y cantando lamentos georgianos. Pero aquella noche la fiesta no acabaría como de costumbre.

A esa misma hora, a unos centenares de metros hacia el este, cerca del mausoleo de Lenin y de la Plaza Roja, en su despacho del segundo piso del palacio Amarillo, edificio triangular del siglo XVII antigua sede del Senado, Iosif Stalin, secretario general del Partido Bolchevique y Vozhd -caudillo- de la Unión Soviética, a la sazón de cincuenta y tres años, veintidós más que Nadia, y padre de los dos hijos de ésta, se reunía con su policía secreto preferido [Genrij Yagoda]. (...)

A las 20.05, Stalin, acompañado por los demás, bajó parsimoniosamente las escaleras para dirigirse a la fiesta, atravesó las callejas y las plazas nevadas de aquella fortaleza medieval de murallas rojas, vestido con su guerrera del Partido, sus viejos pantalones anchos, botas de cuero flexibles, el viejo gabán del ejército y el shapka de piel de lobo con orejeras. (...)

Los jeraracas y sus esposas no tuvieron más que cruzar el Kremlin para reunirse en casa de Voroshilov, ajenos a la tragedia que estaba a punto de precipitarse sobre Stalin y Nadia [ésta se acabó suicidando esa misma madrugada]. Ninguno tenía que andar mucho. Ya desde que Lenin trasladara la capital a Moscú en 1918, los dirigentes habían vivido en aquel mundo secreto aislado, tras unos muros de cuatro metros de espesor, de bastiones almenados y elevadas puertas fortificadas que, más que otra cosa, recordaba a un parque temático sobre la historia de la vieja Moscovia de 26 hectáreas de extensión. «Por aquí solía pasear Iván en Terrible», decía Stalin a los visitantes. Cada día pasaba por delante de la catedral de San Miguel Arcángel, donde estaba enterrado el propio Iván el Terrible, ante el campanario de Iván el Grande, y ante el palacio Amarillo, donde trabajaba, que había sido construido por Catalina la Grande: en 1932 Stalin llevaba catorce años en el Kremlin, tantos como había pasado en la casa de sus padres.

Aquellos potentados -los «trabajadores responsables», según la terminología bolchevique- y el personal a su mando, los «trabajadores de servicio», residían en pisos espaciosos y de altos techos ocupados en otro tiempo por los dignatarios y mayordomos zaristas, sobre todo en el palacio Poteshni o en el edificio de la Caballería, y llevaban una vida tan enclaustrada en aquellos patios adornados con pináculos y pórticos abovedados, que recordaba la de los catedráticos de los colleges de Oxford: Stalin se dejaba caer cada dos por tres por sus casas y los otros dirigentes solían visitarlo a él regularmente en su domicilio para charlar un ratito, casi como el vecino que se presenta a pedir la típica taza de azúcar.

La mayoría de los invitados no tenían más que cruzar el pasillo para ir al apartamento de Kliment Voroshilov y su esposa Ekaterina, situado en el segundo piso del edificio de la Caballería (nominalmente el edificio de la Guardia Roja, aunque nadie lo llamaba así). Se entraba en la casa por una puerta situada en el pórtico en cuyo interior se encontraba el pequeño cine en el que solía recalar Stalin y sus amigos después de cenar. El interior era acogedor, pero espacioso, con habitaciones provistas de tarima de madera oscura y ventanas que daban a las murallas del Kremlin y a través de las cuales se veía la ciudad. Voroshilov, el anfitrión, de cincuenta y dos años, era el héroe más popular del panteón bolchevique, un oficial de caballería genial y fanfarrón, en otro tiempo un simple alfarero, que lucía un elegante mostacho a «lo D'Artagnan», de cabello rubio y un rostro mofletudo y sonrosado casi angelical. Stalin llegaría en compañía del pedante Molotov y el licencioso Kuibishev. La mujer de Molotov, la formilable Polina, de hermosa cabellera oscura, siempre bien vestida, llegó directamente de su casa, situada en el mismo edificio. Nadia cruzó el callejón desde el palacio Poteshni en compañía de su hermana Anna. (...)

Durante la semana, la familia Stalin vivía en el piso del Kremlin. Los Stalin tenían dos hijos, Vasili, de once años, un chico diminuto, obstinado y nervioso, y Svetlana, de siete, una niña pecosa y pelirroja. Estaba además Yakov, por entonces de veinticinco años, fruto del primer matrimonio de Stalin, que había ido a vivir con su padre en 1921, después de criarse en Georgia, un muchacho tímido y moreno, de ojos muy bellos [Stalin tenía también un hijo adoptivo, Artiom Sergeiev]. (...)

Alguien debió de acompañar a Nadia cuando se fue [de la fiesta, tras una discusión con Stalin]. Era la esposa del máximo dirigente, por lo que tuvo que cuidar de ella la esposa del segundo en la cadena de mando. Polina Molotova cogió su abrigo y siguió a Nadia hasta la calle. Dieron vueltas y vueltas por el Kremlin, como otros se verían obligados a hacer en los momentos de crisis. (...)

[Más tarde, cuando se hubo calmado] Polina dejó a Nadia a la puerta del palacio Poteshni y atravesando la calle se dirigió al edificio de Caballería.

Nadia fue a su habitación y se quitó la rosa de té del pelo en la misma puerta. El comedor, provisto de una mesa especial para los numerosos teléfonos del gobierno que tenía Stalin, era la habitación principal. Daban a ella dos gabinetes. A la derecha estaba el despacho de Stalin y un pequeño dormitorio en el que dormía el mandatario en un camastro militar o en un simple sofá, hábito propio de un revolucionario itinerante. El hecho de que Stalin se acostara a altas horas de la noche y de que Nadia asistiera cada día puntualmente a la Academia [Agraria] obligaba a que tuvieran habitaciones separadas. Carolina Til, el ama de llaves, las niñeras y los criados tenían sus cuartos un poco más allá, en ese mismo pasillo. El pasillo de la izquierda conducía a la pequeña alcoba de Nadia, cuya cama estaba adornada con sus mantones preferidos. Las ventanas daban a los perfumados rosales de los Jardines Alexandrovski".

(Sebag Montefiore, S. (2003) La corte del zar rojo. Barcelona: Ed. Crítica, 2004, pp. XXI, XXII, XXVIII, XXX, XXXVI, XXXVII del prólogo)


En la primera imagen, el palacio Poteshny está señalado con un punto rojo y el edificio de la Caballería (o de la Guardia Roja) con un punto azul. La mole que aparece frente a ambos es el Palacio de Congresos (construido en 1961). A la izquierda (fuera de la ciudadela) se halla el Jardín de Alejandro (o Jardines Alexandrovski), donde estaban los "perfumados rosales" que se podían ver desde las ventanas del apartamento de Stalin. En la segunda imagen, el palacio Poteshny y el edificio de la Caballería están marcados con los números 1 y 2, respectivamente. El número 3 señala el paso elevado donde está el Jardín de Invierno del Kremlin. En este lugar (justo al lado del edificio de la Caballería) Stalin instaló su sala de cine particular. El número 4 indica el punto exacto del Palacio del Senado donde el dirigente soviético tenía su despacho, en la segunda planta. En la parte inferior de la fotografía se pueden apreciar con claridad las cúpulas de las catedrales por donde Stalin pasaba cada día, lo cual indica que no caminaba en línea recta desde su residencia (1) hasta su despacho (4)
(Fuente: Google Maps 29/05/2014)



Este mapa de 1917 (con el palacio Poteshny marcado con un punto rojo) junto con la fotografía aérea que hay a continuación, nos permiten recrear el Kremlin de la década de los años veinte. La fotografía está tomada con un giro de 180º respecto al mapa. La antigua Armería (o cuarteles del Kremlin) estaba en el lugar que ahora ocupa el Palacio de Congresos. Para regresar a su domicilio desde el "palacio Amarillo" (palacio del Senado), lo más lógico era que Stalin caminase siempre hacia la derecha, entrando directamente por la calle de los Palacios, junto a la Torre de la Trinidad. Sin embargo, parece ser que prefería dirigirse hacia la plaza de las Catedrales y, desde allí, atravesar los edificios y palacios que lo separaban de su apartamento, pasando quizás por debajo de los arcos del Jardín de Invierno



Aspecto actual del palacio Poteshny, por el lado de la calle de los Palacios. Stalin ocupaba un apartamento de la primera planta. Las cúpulas doradas que aparecen en las imágenes son de hace tan solo diez años, cuando se construyó una iglesia dentro del palacio. Este proceso de restauración devolvió a todo el conjunto el aspecto original de 1651, año de su construcción. La de las fotos es la "pequeña calleja" que los jerarcas soviéticos atravesaban para dirigirse al domicilio de Kliment Voroshilov. En la primera imagen se puede apreciar lo que queda del edificio de la Caballería, al fondo de la calle a la izquierda, con la fachada de color amarillo. Se encuentra pegado al Palacio de Congresos y a los arcos que sostienen el Jardín de Invierno
(Fuente: Fotografías personales del autor del blog [2007], http://ru.wikipedia.org/wiki/Потешный_дворецhttp://mosday.ru/)

Fotografía de lo que se conserva actualmente del edificio "alto y estrecho" de la Caballería, visto aproximadamente desde el palacio Poteshny (la imagen es de 1981). Aquí vivían Kliment Voroshilov y Viacheslav Mólotov con sus respectivas familias. Las fiestas se celebraban en el piso del primero, situado en la segunda planta. "Se entraba en la casa por una puerta situada en el pórtico en cuyo interior se encontraba el pequeño cine en el que solía recalar Stalin y sus amigos después de cenar"



El edificio del 5º Cuerpo de Caballería (conocido como "de la Caballería") fue derribado prácticamente en su totalidad para construir el Palacio de Congresos. En la fachada de lo que quedó en pie hay una placa que recuerda que en este lugar "vivió y trabajó Vladímir Ilich Lenin entre los meses de marzo y abril de 1918"








Sucesión de fotografías del palacio Poteshny a lo largo de los primeros setenta años del siglo XX. Una vez fallecido su constructor y primer propietario, Ilya Miloslavsky, se convirtió en un teatro (de ahí su nombre, "poteshny", que quiere decir "diversión"). Después se utilizó como oficina de la policía (durante el reinado de Pedro I) y más tarde sirvió de residencia del Comandante del Moscú. Finalmente fue el domicilio particular de V.I. Stalin y su familia. Las fechas de las fotografías son, respectivamente: 1) 1901-1907 [fecha inexacta], 2) 1907, 3) 1907-1909 (detalle del pórtico de entrada), 4) 1910-1920, 5) 1914-1918, 6) 1919, 7) 1959 y 8) 1967
  (Fuente: https://pastvu.com/)


Fotografías del patio del palacio, tomadas desde lo alto de la muralla. La primera es actual y la segunda fue realizada entre 1970 y 1975. La Torre de la Trinidad aparece a la izquierda y el Palacio de Congresos sobresale por el lado derecho de la imagen


Imágenes del interior del patio, en el lado Suroeste del edificio. Como comenta el autor, se trata de uno de esos "patios adornados con pináculos y pórticos abovedados". La primera fotografía fue tomada entre 1881 y 1900 (curiosamente se puede ver ropa tendida) y la segunda es de 1967. Pese al tiempo transcurrido, sólo se aprecian pequeños cambios en los arcos de las ventanas



Tres fotografías de la fachada que da a la muralla del Kremlin y a los jardines de Alejandro, realizadas en un intervalo de 150 años (1858-60, 1905-1909 y 2011)
(Fuente: Fotografías personales del autor del blog y https://pastvu.com/)

 Pórtico de entrada en el lado de la muralla. La fotografía fue realizada entre 1890 y 1917

Vista del palacio Poteshny desde los arcos del Jardín de Invierno, donde Stalin instaló su sala de cine particular. Esta fotografía fue hecha entre 1930 y 1935. Por entonces el dirigente soviético recorria este mismo camino en dirección al edificio de la Caballería, donde vivían los jerarcas de su gobierno (a la derecha del arco que aparece en la imagen). En el palacio Poteshny se suicidó Nadia Alliluyeva Stalin en 1932, cuando horas antes había atravesado esta calle para asistir a la fiesta de la familia Voroshilov. Leonid Brézhnev recuperó el Jardín de Invierno durante su mandato después de décadas en las que este espacio se había dedicado a otros usos