lunes, 21 de abril de 2014

El Campo de Khodynka, escenario secundario de la Revolución Rusa

"El reinado del último zar de Rusia comenzó desastrosamente. Unos pocos días después de la coronación, en mayo de 1896, se organizó una fiesta de celebración en el campo de Jodynka, un terreno de entrenamiento militar situado a las afueras de Moscú. A primera hora de la mañana, cerca de medio millón de personas se había reunido ya esperando recibir de su nuevo zar regalos conmemorativos consistentes en jarras de cerveza y galletas con la fecha y la ocasión inscritas. Iban a ser distribuidas gratis enormes cantidades de cerveza y de salchichas. A medida que iba llegando más gente, fue corriendo el rumor de que no habría suficientes regalos para todos. La multitud avanzó. La gente tropezó y cayó en los fosos militares, donde se ahogaron y fueron aplastados hasta que murieron. En pocos minutos murieron mil cuatrocientas personas personas y seiscientas resultaron heridas. Sin embargo, se convenció al zar para que continuara con las celebraciones. Por la tarde, mientras retiraban los cadáveres, incluso asistió a un baile dado por el embajador francés, el marqués de Montebello. Durante los días siguientes, el resto de las actividades preparadas (banquetes, bailes y conciertos) se siguieron celebrando como si no hubiera sucedido nada. La opinión pública se sintió ultrajada. Nicolás intentó expiar lo ocurrido nombrando a un antiguo ministro de justicia para que averiguara las causas de la catástrofe; pero cuando el ministro descubrió que el gran duque Sergio, gobernador general de Moscú y esposo de la hermana de la empratriz, era el culpable, los otros grandes duques protestaron furiosamente. Sostuvieron que menoscabaría los principios de la autocracia el admitir la falta de un miembro de la familia imperial. El asunto quedó cerrado; pero fue contemplado como un mal augurio para el nuevo reinado y ahondó el abismo creciente que existía entre la corte y la sociedad. Nicolás, que cada vez creía con más convicción que estaba sujeto a un destino desdichado, contemplaría retrospectivamente este incidente como el inicio de todos sus problemas".

(Figes, O. (1996) La Revolución rusa (1891-1924). La tragedia de un pueblo. Barcelona: Ed. Edhasa, 2000, pp.51-52)

"En ese momento [julio de 1918] prácticamente nada impedía que los eseristas de izquierdas se hicieran con el poder. Contaban con dos mil hombres bien armados en la capital frente a los setecientos leales al régimen. El núcleo de los fusileros letones, la única fuerza de choque que había en la capital y en la que podían confiar los bolcheviques, había estado celebrando el día de San Juan en el Campo de Jodynka, escenario del desastre acontecido durante la coronación del último zar en 1896, en las afueras de la ciudad. Los letones no podían regresar a Moscú a causa de la niebla, de la lluvia torrencial y de las tormentas. Lenin estaba sumido en un estado de pánico profundo: como Kérensky en Octubre, no tenía tropas con que defender al régimen. Vatsetis, comandante letón encargado de la defensa del Gobierno, recuerda que fue llamado después de medianoche al Kremlin, donde «la atmósfera era similar a la del frente de guerra». Lo primero que le preguntó Lenin fue: «Camarada, ¿podemos resistir hasta mañana?»".

(Figes, O. (1996) La Revolución rusa (1891-1924). La tragedia de un pueblo. Barcelona: Ed. Edhasa, 2000, p.693)

Acuarela pintada por Vladímir Makovski en 1899 con la multitud reunida en el Campo de Khodynka antes de la estampida que provocó la matanza de mil cuatrocientas personas. La actitud del zar Nicolás II y de los duques rusos ante este hecho fue uno de los tantos motivos de descontento que propiciaron las revoluciones de 1905 y 1917


Fotografías de las víctimas de la matanza de Khodynka, acaecida el 30 de mayo de 1896

Fotografía aérea del Campo de Khodynka realizada en 1910. La carretera que atraviesa esta zona es hoy en día la Leningradsky prospekt. Con el número 1 aparece señalado el palacio (y el parque) Petrovsky. Con el número 2, la zona de entrenamiento militar que poco después se convertiría en el Aeródromo Khodynka (Aeropuerto Central Frunze). En este lugar languidecen actualmente una colección de aviones soviéticos abandonados a la intemperie. Debió de ser en este espacio donde en julio de 1918 se encontraba reunida la compañía letona de fusileros encargada de defender al recientemente establecido gobierno soviético de Lenin. No lejos de aquí, un poco más al sur del palacio Petrovsky, se halla el célebre restaurante Yar, uno de los escenarios donde Rasputín, con sus espectáculos de exhibicionismo sexual, ayudó a desprestigiar definitivamente al régimen zarista

jueves, 17 de abril de 2014

La estatua de Gorki que acabó en una caja de madera

"«Es necesario hacerle una cesárea al viejo Moscú», bajo este lema empezó la reconstrucción de la ciudad según el Plan General de 1935. La calle Tverskaya fue la primera en pasar por el quirófano. Le quitaron las muelas picadas de sus antiguas casas, le operaron los tumores de sus cuestas y abrieron en sus diecinueve metros de ancho un nuevo cauce de unos sesenta metros. La calle-serpiente sufrió una operación plástica para convertirse en gran avenida. La renovada Tverskaya fue denominada calle Máximo Gorki y el monumento al creador del realismo socialista decoró la plaza de la estación Bielorrúskaya, adonde llegó el escritor desde Italia en 1928 para cumplir con su papel simbólico de líder de la literatura soviética, a pesar de no haber escrito prácticamente nada tras la revolución".

(Pigariova, T. (2001) Autobiografía de Moscú. Barcelona: Ed. Laertes, 2001, p.76)


 En 1951 fue inaugurada en la plaza Bielorrúskaya (actual Tverskaya Zastava) la estatua dedicada al escritor Alekséi Maksímovich Peshkov "Gorki". El artista Ivan Shadr (Ivan Dmitriyevich Ivanov) (1887-1941) había realizado un primer diseño de esta obra en 1939 (dos años antes de su fallecimiento). Hubo que esperar hasta 1951 para que Vera Mújina, autora de la monumental El obrero y la koljosiana, completase el diseño y elaborase en bronce la estatua ideada por Shadr. Todo el equipo de profesionales que participaron en su creación fue galardonado con el Premio Stalin de 1952 (incluido Shadr, a título póstumo). El punto rojo indica el lugar aproximado donde se encontraba la escultura antes de su retirada en 2005. La plaza de la estación de Bielorrusia se halla al final de la antigua calle Gorki, de ahí la idea de ubicar en este lugar la estatua del escritor



Tres imágenes del mismo lugar correspondientes a 2005, 2006 y 2014, respectivamente. La primera fue realizada tan solo dos meses antes del desmantelamiento de la estatua en diciembre de 2005. La segunda fotografía la realizó el autor de este blog ocho meses más tarde, en agosto de 2006. En aquel entonces, la zona ajardinada estaba cercada por una valla y resultaba inaccesible. En el suelo tan solo quedaba la huella dejada por el pedestal. Según constaba en un letrero situado sobre dicha valla, en ese lugar se iba a construir un intercambiador de transporte y un aparcamiento subterráneo. Casi ocho años después, esa misma zona continúa en obras. Los árboles han sido talados y apenas queda rastro alguno del parterre. Solamente la presencia, al fondo, de un edificio con un gran arco de entrada (una de las salidas de la estación de Metro) permite hacernos una idea aproximada sobre la antigua ubicación de la escultura de Shadr y Mújina
(Fuentes: http://www.moscow-photos.com/monuments/gorky/view.phtml y colección privada del autor del blog)


 Ese mismo mes de agosto de 2006 el autor de este blog se topó casualmente con la estatua de Gorki en un rincón del Museión (o Muzeón), la exposición de estatuas soviéticas "jubiladas" en el parque Iskusstv (donde se halla también la popular estatua de Félix Dzerzhinski). La escultura se encontraba en posición horizontal dentro de una "jaula" improvisada. Nunca antes un aficionado al arte soviético había podido estar tan cerca de la cabeza de Gorki 
(Fuente: Colección personal del autor del blog)

 En julio de 2007 la escultura continuaba en el mismo lugar, aunque dentro de una caja de madera 
(Fuente: Colección personal del autor del blog)

Ese mismo mes de julio de 2007 la estatua recuperó su verticalidad original, aunque sin el pedestal sobre el que estuvo erguida durante más de medio siglo. Transcurridos casi siete años desde entonces, esta magnífica obra de Shadr y Mújina sigue instalada en el Museión, rodeada de bustos de Lenin, Stalin y otros miembros de la intelligentsia y la nomenklatura soviéticas. Durante ese año y medio de abandono la estatua sufrió algún desperfecto en forma de grieta


A diferencia de lo ocurrido con la estatua moscovita de Gorki, en Leningrado (actual San Petersburgo) otra estatua del escritor permanece exactamente en el lugar donde fue inaugurada, rodeada de un jardín cuidado con esmero. Concretamente se halla en una magnífica esquina entre las avenidas Kamennoostrovskiy y Kronverskiy
(Fuente: Fotografías personales del autor del blog tomadas en 2007)

domingo, 6 de abril de 2014

La torre Nikolskaya del Kremlin, puerta de entrada de la Revolución de Octubre

"La torre Nikolskaya, al otro extremo de la plaza, debe su nombre a la vecindad con el monasterio griego de San Nicolás, ya inexistente. Su arquitecto fue el mismo [Pietro] Solari y tiene la misma altura que la torre Spaskaya, pero estuvo sin chapitel hasta que en 1806 fue reconstruida en estilo neogótico por Carlo Rossi, autor de varios palacios de San Petersburgo. Quizás por ser la torre mas «occidentalizada» su santo patrón la tenía desamparada: en 1812 la hicieron estallar los franceses (la imagen de San Nicolás y hasta el cristal que la cubría quedaron intactos, lo que quedó registrado en el catálogo de los milagros) y fue la única torre destruida durante los combates de 1917, cuando las fuerzas bolcheviques irrumpieron en el Kremlin a través de sus brechas".

(Pigariova, T. (2001) Autobiografía de Moscú. Barcelona: Ed. Laertes, 2001, p.116)

 Señalada con una flecha de color rojo, la torre Nikolskaya del Kremlin, una de las cuatro que rodean el edificio del Arsenal. Este edificio fue lo primero que vieron los revolucionarios bolcheviques el día que atravesaron la muralla de la ciudadela moscovita
(Fuente: Google Maps 17/12/2012)

En primer término (a la derecha de la imagen), la torre Nikolskaya






Según explica Orlando Figes en su obra 'La Revolución rusa (1891-1924). La tragedia de un pueblo', la batalla en Moscú duró diez días y los combates se produjeron en las inmediaciones del Kremlin. Sin embargo, el 27 de octubre de 1917 las fuerzas bolcheviques habían sido repelidas hacia barrios periféricos y dos días después "la situación había empeorado". Por lo tanto, la toma del Kremlin se tuvo que producir entre el 29 de octubre y el 4 de noviembre. El autor también comenta que Lunacharski prorrumpió en sollozos cuando supo que la Catedral de San Basilio había sido destruida durante el bombardeo del 2 de noviembre (noticia que fue desmentida con posterioridad). Así pues, en base a los datos aportados por Figes en su libro (pp.552-567), las tropas del Comité Revolucionario Militar penetraron en el Kremlin a través de las grietas de la torre Nikolskaya entre los días 2 y 4 de noviembre (15 y 17 de noviembre en el calendario Gregoriano). Todas estas fotografías, realizadas entre los meses de noviembre y diciembre de 1917, permiten contemplar las secuelas de dichos combates. También a los curiosos que se agolpaban a diario en las puertas de la torre tras la conquista del poder por parte de Lenin (que aún se encontraba en Petrogrado). Una de las imágenes muestra el icono de San Nicolás acribillado a balazos

Tres imágenes de la torre Nikolskaya separadas por más de 120 años. Como comenta Pigariova en su libro, esta torre edificada en 1401 (obra de Pietro Antonio Solari) debe su nombre al desaparecido Monasterio de San Nicolás, que se encontraba cerca de este lugar. La torre de 70 metros de altura (incluyendo la estrella) ha cambiado de aspecto a lo largo de los años. Las dos capillas que flanqueaban la entrada -de San Nicolás y de Alexánder Nevsky- desaparecieron tras la Revolución de Octubre. También desapareció la placa que había en lo alto de la puerta con unas palabras del zar Alejandro I rememorando los efectos milagrosos del icono del santo. Tras la reconstrucción de 1918, realizada por el arquitecto N.V. Markovnikov, la torre dejó de ser de color blanco tras ser forrada con el característico ladrillo rojo de la muralla. En la actualidad frente a la puerta de la torre Nikolskaya, adyacente a la necrópolis del Kremlin, se instala el arco de seguridad por donde deben pasar obligatoriamente todos los visitantes del Mausoleo de Lenin