jueves, 31 de julio de 2014

El lugar del atentado terrorista contra V.I. Lenin en 1918

"Por extraño que pueda parecer, Lenin se convirtió en un personaje conocido y familiar a partir de septiembre de 1918, y esto sólo porque ya estaba casi muerto. Durante los primeros diez meses de gobierno bolchevique, rara vez fue visto en público; los disparos dirigidos contra su automóvil el día de Año Nuevo habían hecho que el dirigente de la revolución mundial temiera por su vida y que rara vez se aventurara a salir de sus cuarteles estrechamente custodiados en el Smolny o en el Kremlin. «Nadie conocía siquiera el rostro de Lenin -escribió Krupskaya en referencia a aquellas primeras semanas-. Por la noche a menudo daba una vuelta alrededor del Smolny y nadie le reconocía nunca, pues todavía no había retratos de él en aquel entonces.» (el primer retrato oficial de Lenin apareció en enero de 1918)

Todo cambió el 30 de agosto. Lenin había acudido a la fábrica Mijelson en los suburbios del sur de Moscú para pronunciar una arenga a los trabajadores sobre la necesidad de defender la revolución, según acostumbraban los dirigentes bolcheviques las tardes de los viernes. A inicios de ese día tuvo noticia de que Uritsky, jefe bolchevique de la cheka en Petrogrado, había sucumbido a manos de un asesino eserista, Leonid Kahnegiser. La familia de Lenin le había suplicado que anulara su visita, pero Lenin decidió seguir adelante. Cuando abandonaba la fábrica, una mujer llamada Fanny Kaplan se le acercó entre la multitud y le disparó tres veces; Lenin cayó al suelo, mientras sus guardaespaldas perseguían a la asesina. Cuando lo conducían al Kremlin parecía a punto de morir; una de las balas se había alojado en el cuello y sangraba profusamente. La sangre le anegó uno de los pulmones (pese a lo cual se aseguró de que sus médicos fuesen bolcheviques). Durante los días siguientes su vida pendió de un hilo. Pero entonces comenzó a recuperarse, y el 25 de septiembre estaba lo suficientemente bien para ir con Krupskaya a pasar su convalescencia en Gorki, una aldea a las afueras de Moscú, donde había sido requisada una hacienda para su uso privado.

La rápida recuperación de Lenin fue considerada un milagro por la prensa bolchevique. (...) Bujarin, editor de Pravda, llegó a decir que Lenin se había negado a recibir ayuda después del tiroteo y, «con los pulmones traspasados todavía derramando sangre», había regresado al trabajo inmediatamente para asegurarse de que la «locomotora» de la revolución no se detenía. Zinoviev, en un panfleto especial destinado a la distribución masiva, presentó a Lenin como el hijo de un campesino que había «hecho la revolución»: «Es el elegido entre millones. Es dirigente por la gracia de Dios. Un dirigente así nace una vez cada quinientos años en el transcurso de la humanidad». (...) Fue el inicio del culto a Lenin; un culto planificado por los bolcheviques, aparentemente contra la voluntad de Lenin, para promocionar a su dirigente como «zar del pueblo».

Según algunos, presentaba reminiscencias del antiguo culto al divino zar. Se retrotraía a la práctica medieval de canonizar a los príncipes que eran asesinados mientras servían a Rusia. Pero el culto a Lenin fue nuevo, pues se nutrió de mitos folclóricos de los dirigentes populares contrarios al zar, tales como Stenka Razin o Emelian Pugachov, bendecidos con poderes mágicos y semejantes a los de Cristo. (...) «Lenin no puede estar muerto -declaró uno de sus hagiógrafos el 1 de septiembre-, porque Lenin es la sublevación de los oprimidos. En la medida en que viva el proletariado, Lenin vive.» (...)

La asesina fracasada de Lenin, Fanny Kaplan, era una joven judía, antigua anarquista convertida en eserista, que dijo a la Cheka que el complot para asesinarle había sido completamente idea suya. Añadió que Lenin había traicionado a la revolución y que «viviendo más, solo retrasa la llegada del ideal del socialismo durante décadas». Kaplan compartió celda en la Lubianka con el diplomático británico Bruce Lockhart, al que los bolcheviques también habían arrestado bajo sospecha de estar implicado en la conspiración. Éste describió la manera en que Kaplan entró en la celda: «Iba vestida de negro. Su cabello era negro, y sus ojos, que tenían una mirada fija, presentaba grandes ojeras negras. Su rostro carecía de color. Sus facciones, fuertemente judías, carecían de atractivo. Podría haber tenido cualquier edad entre los veinte y los treinta y cinco años. Supusimos que era Kaplan. Sin duda, los bolcheviques esperaban que ella nos dirigiría alguna señal de reconocimiento». Pero no lo hizo. Pronto fue trasladada al Kremlin, donde con casi absoluta certeza fue torturada antes de ser fusilada (y sus restos destruidos sin dejar rastro) el 3 de septiembre. Según Angelica Balabanoff, que pronto de iba a convertir en secretaria de la Komintern, Krupskaya lloró pensando que, con Kaplan, había sido asesinado el primer revolucionario por un gobierno revolucionario".

(Figes, O. (1996) La Revolución rusa (1891-1924). La tragedia de un pueblo. Barcelona: Ed. Edhasa, 2000, pp.686-689)

 La fábrica Mijelson (o Mikhelson, o directamente Michelson) se encontraba junto a la zona ajardinada señalada en este mapa con un punto rojo. De hecho, la factoría sigue estando en ese mismo lugar, ahora con otro nombre. La foto muestra una gran parte del barrio de Zamosvorechye, al Sur de la plaza Roja, con el puente Krimskiy en el extremo superior izquierdo de la fotografía. La fábrica se halla en un pasaje junto a la Pavlovskaya ulitsa, a la cual se llega desde la antigua plaza Dobrynin a través de la calle Serpukhovskaya

 A la derecha de la zona ajardinada está el edificio de la fábrica Mijelson (punto rojo), en el pasaje Partiynyy. La flecha indica el lugar exacto donde Lenin fue víctima del atentado en 1918. Desde entonces un pequeño monolito conmemorativo se halla instalado en ese punto del parque. En la imagen se aprecia con claridad la sombra que proyecta la estatua de Lenin que se encuentra en el centro de la plaza
(Fuente: Google Maps 31/07/2014)

Desde la calle Pavlovskaya (a la altura del número 7) se divisa el pequeño monolito, en este caso junto a una persona que se halla sentada en un banco

Fachada de la antigua fábrica Mijelson, en el pasaje Partiynny. La calle del fondo es el pasaje Shchipkovskiy

En lo alto del edificio se siguen conservando las letras con el nombre soviético de la factoría: электромеханический завод имени Владимира Ильича (Planta Electromecánica Vladímir Lenin). El letrero y el aspecto casi intacto de la fachada constituyen una extraordinaria reminiscencia del pasado, de las que cada vez van quedando menos en Moscú. La fábrica se inauguró en 1847 con el nombre "Trading House Hopper & Company". En 1887 albergó uno de los primeros círculos marxistas clandestinos. En 1916 fue adquirida por el empresario Leo Michelson y en 1917 su comité de empresa, controlado por trabajadores simpatizantes del bolchevismo, tuvo un papel destacado en los acontecimientos revolucionarios de ese año. En 1922 fue nacionalizada y más adelante pasó a depender del Comisariado de Defensa. Aquí se fabricaron los míticos cohetes "Katyusha". Tras la Segunda Guerra Mundial y hasta la desaparición de la URSS la planta produjo motores y componentes eléctricos. Actualmente es de titularidad privada y se llama ЗВИ (CAR). Curiosamente, en el encabezado de su página web se muestra una imagen de Lenin

  La fábrica Mijelson fotografiada desde el cruce de los pasajes Partiynny y Shchipkovskiy. Detrás de los árboles está la estatua de Lenin


No existen fotografías ni filmaciones del atentado terrorista. Pero sí dos cuadros que recrean los acontecimientos de aquel 30 de agosto de 1918. El primero se titula "Atentado contra V.I. Lenin" y data de 1957. Su autor es el pintor soviético Piotr Belousov (1912-1989). El segundo se llama "Atentado contra V.I. Lenin el 30 de agosto de 1918" y fue pintado por M.G. Sokolov (1875-1953).

En una de las escenas de la mítica película Lenin en 1918 (Mikhail Romm, 1939) aparece el líder soviético dentro la fábrica Mijelson, poco antes de sufrir el atentado

Fotografía de la recreación del atentado llevada a cabo por cuatro agentes de la Cheka. De izquierda a derecha, el policía que interpreta a Kaplan (disparando), el que hace de chófer (Lenin se dirigía a su vehículo), el que emula al dirigente soviético y el agente que finge ser el obrero que resultó herido por uno de los disparos. El tema del atentado perpetrado por Fanny Kaplan se ha convertido en una extraña leyenda urbana que pronto cumplirá un siglo de existencia. Hubo quien dijo que la revolucionaria eserista tenía graves problemas de visión y que este hecho la incapacitaba para una acción armada tan compleja como ésta. Otros afirmaron que Kaplan llevaba en la mano únicamente un paraguas. También están los que aseguraban que el número de agujeros en la chaqueta de Lenin no se correspondía con los orificios de bala en su cuerpo (según el parte médico). La versión más extravagante de esta historia sostenía que Fanny Kaplan fue vista por las calles de alguna ciudad soviética con posterioridad a aquellos hechos. Y que falleció en el más completo anonimato en 1936
(Fuente: http://oldmos.ru)

Una de las balas estuvo expuesta durante muchos años en el desaparecido Museo Central V.I. Lenin de Moscú. La imagen es de 1984. Es posible que esta reliquia se encuentre ahora en el Museo Lenin de Gorki Leninskiye
(Fuente: http://vm.ru/)

La fábrica Mijelson en 1923, con un aspecto arquitectónico diferente al que tendría posteriormente en tiempos soviéticos
(Fuente: http://oldmos.ru)

Fotografía de la planta electromecánica en 1968. En aquel entonces había dos letreros en lo alto de la fachada
(Fuente: http://oldmos.ru)

 La fábrica, tras la estatua de Lenin, fotografiada en los años setenta. Probablemente las letras grandes desaparecieron después de la privatización de la empresa



Tres elementos en la fachada de la factoría que recuerdan su pasado más inmediato, entre ellos las órdenes y condecoraciones recibidas como institución. Dentro de la fábrica hay un museo abierto al público que conmemora ese pasado: http://www.museum.ru/m1661







Fotografías actuales de la estatua de Lenin en la calle Pavlovskaya, aproximadamente entre la fábrica Mijelson y el lugar donde Lenin sufrió el atentado. Fue inaugurada el 1 de noviembre de 1967. Es obra del escultor soviético Valentín Bragatóvich Topuridze (1907-1980), que la creó en colaboración con su hermano, el arquitecto K.T. Topuridze

  En el lugar del atentado se erigió un monumento de madera con forma de obelisco. En 1923 fue substituido por el monolito que ha llegado hasta nuestros días. Algunas páginas web rusas adjudican a Serguéi Merkúrov la autoría de dicho monumento, aunque no dejan muy claro si se refieren al obelisco o a la lápida de piedra. Además, en su biografía no se comenta nada sobre esta obra

Ese mismo año (1923) ya aparece fotografiado el pequeño monolito sobre una peana de ladrillos. A su alrededor se improvisó un círculo de bancos para sentarse y contemplarlo
(Fuente: http://pastvu.com)


Unos meses más tarde la zona fue acondicionada con mucho esmero. Entorno al monolito creció una pequeña rotonda ajardinada y el descampado inicial se convirtió poco a poco en un parque. Las fotos son de 1923 y 1924, respectivamente. A la izquierda de la primera fotografía se divisan los tejados triangulares de la fábrica Mijelson
(Fuente: http://pastvu.com)
 
Fotografía del 1 de agosto de 1967 (mañana esta imagen cumplirá exactamente 47 años), con el entorno completamente alterado respecto a las imágenes anteriores. Otro monolito servía ahora de base a la piedra original. Así llegará hasta nuestros días este monumento
(Fuente: http://vm.ru/)

 Fotografía de la estatua y de la lápida realizada entre 1978 y 1979



 Fotografías recientes del monolito, que continúa en su lugar 91 años después de su inauguración en este rincón tan simbólico de la historia soviética. La inscripción recuerda que aquí se cometió el atentado contra Lenin. En la última fotografía aparece escrita, de forma un tanto extraña, la fecha de 1999 . Quizás se trate de un acto vandálico o de alguna acción espontánea pero con un sentido concreto


Fotografías de la fábrica Mijelson en la actualidad y de la misteriosa Dora (Fanny) Kaplan. Miembro del Partido Social-Revolucionario (SR, de aquí lo de "eserista"), había nacido en Volinia (Ucrania) en 1890 y supuestamente fue ejecutada en Moscú a la edad de 28 años. La verdad sobre lo que sucedió realmente aquel viernes 30 de agosto de 1918 se fue con ella a la tumba

martes, 29 de julio de 2014

Diario de un sovietófilo (Capítulo I)

Entre las Olimpiadas, Radio Moscú y Gorbachov

No recuerdo cuándo me convertí al sovietismo. O quizás debería decir a la sovietofilia. No fue influencia de nadie ni de nada en concreto. En mi casa no se hablaba de política, nos considerábamos de izquierdas por una cuestión más identitaria que ideológica. Mis padres votaban a la socialdemocracia porque Felipe González era joven, de origen obrero y encarnaba el cambio. Pero por nada más. Mis primeros recuerdos sovietófilos datan de los años ochenta. Recuerdo haber sentido una mezcla de curiosidad y admiración viendo por la televisión imágenes fugaces de los desfiles militares en la plaza Roja, cuando la URSS era algo lejano y pretendidamente malo. Y precisamente este hecho hacía de ese país un lugar atractivo. Algo considerado lejano y malo desde la perspectiva de una cultura protoconsumista y mediocre, como lo era la nuestra, se convertía para mí en lo más parecido a un paraíso inalcanzable.

En una ocasión un compañero de colegio se rió de mí porqué en el patio de la escuela alabé la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos de 1980. La imagen del osito Misha ascendiendo por los cielos moscovitas me pareció lo más majestuoso y enternecedor que había visto en mi vida. Sin embargo, él lo calificó de cursi. En aquel entonces sentía una cierta lástima por las gentes de la URSS porque nuestros medios de comunicación los trataban con un enorme desdén. Nuestra sociedad etnocéntrica hablaba de ellos con arrogancia y desprecio. Muchas películas de la época incidían una y otra vez en la perversidad de aquel lugar y del régimen que lo sostenía. Solamente los sovietófilos como yo creíamos que ese lenguaje insultante escondía la malévola intención de ocultarnos una realidad social maravillosa donde era posible ser feliz. Y esa manipulación nos parecía despreciable. Pero éramos muy pocos los que pensábamos así. Al primero que conocí con tales pensamientos fue a un compañero de clase que el día en que murió el entonces secretario general del PCUS (no recuerdo si Andrópov o Chernenko) se presentó en la escuela con un brazalete negro en una de sus mangas. Me pareció lo más admirable que había visto hacer a una persona de carne y hueso. Nosotros estábamos convencidos de que la URSS era la encarnación de lo bello, humilde, puro y honrado. Mi desafecto con mi entorno social inmediato y mi total desarraigo de la cultura en la que vivía hicieron que me sintiera como un emigrante lejos de una patria que, de hecho, nunca llegué a conocer in situ. Recuerdo también que por esas fechas me regalaron un número de la serie de cómics Mortadelo y Filemón ambientado en los Juegos Olímpicos de Moscú. Allí aprendí que el dirigente soviético se llamaba “Leónidas”. Lo de Brézhnev me costó un poco más. El tebeo me pareció un poco absurdo, daba vueltas y más vueltas a los tópicos y lugares comunes de siempre. Se reía de los soviéticos, como lo hacía todo el mundo.

El resto de recuerdos se ha ido borrando de mi memoria. Sólo han sobrevivido esas impresiones proustianas que vuelven a mí cada vez que leo algo referido a aquel momento de la historia. Y así fue pasando el tiempo, soñando despierto, escuchando en la oscuridad de mi habitación alguna que otra emisión de Radio Moscú y deseando formar parte algún día de todo aquel invento llamado Unión Soviética.

Hasta que llegó él: Mijaíl Serguéyevich Gorbachov. El hombre que tenía que poner las cosas en su sitio. No podía imaginar en aquel momento, con mis quince años recién cumplidos, que todo aquello era el principio del fin. 

Mayakovski

 Portada de El País del 12 de noviembre de 1982, anunciando el fallecimiento de "Leónidas Ilich Breznev". En aquellos tiempos era habitual que las noticias llegasen con uno o dos días de retraso desde el otro lado del Telón de Acero (Brézhnev había muerto el miércoles día 10). El diario anunciaba que la muerte del secretario general del PCUS había sido acogida por la población con "indiferencia y absoluta calma" y que no se "detectaba" en Moscú "ningún dispositivo especial de seguridad". Así mismo comunicaba que el cadáver de Brézhnev sería expuesto en la sala de las columnas del "Palacio" de los Sindicatos para luego ser enterrado en la muralla del Kremlin, "lugar reservado a los héroes de la Unión Soviética". A continuación repasaba su mandato a lo largo de los últimos 18 años destacando que "desarrolló en el poder una política de estabilidad, alejado de la brutalidad estalinista". Finalmente, la portada acababa mencionando a algunas de las personalidades que habían hecho llegar su pésame a las autoridades soviéticas: Ronald Reagan, el rey Juan Carlos I y Dolóres Ibárruri. En la foto, Brézhnev junto a Yuri Andrópov, uno de los candidatos a substituirle junto con Chernenko y "Chevarnatse". La foto de la derecha muestra a ciudadanos soviéticos leyendo el anuncio oficial de la muerte del líder soviético en una de las ventanas de la agencia oficial Tass


Portada del cómic español que parodió las Olimpiadas de 1980, una de las pocas aproximaciones al mundo soviético dirigidas a la gente joven. Abajo, una imagen de Misha, la entrañable mascota de los Juegos Olímpicos. Aparte de funerales, desfiles y encontronazos militares con el mundo capitalista, la televisión retransmitió una imagen más amable de la Unión Soviética, pese al boicot protagonizado por los EE.UU.

martes, 22 de julio de 2014

Casa-Museo de Nemiróvich-Dánchenko en la "Dom" de los actores del MJAT

"El Teatro del Arte (abreviado MJAT) nació durante una comida entre Konstantín Stanislavski, hijo de un mercader y director de un grupo de aficionados, y Vladímir Nemiróvich-Dánchenko, dramaturgo y escritor. Empezaron a hablar el 22 de junio de 1897 en el restaurante Bazar de los Eslavos y siguieron en la dacha hasta el día siguiente. La conversación, que duró dieciocho horas, cimentó las bases del nuevo teatro y del sistema Stanislavski, cuyos preceptos ya llevan más de cien años marcando el desarrollo del teatro.

(...) Hacía falta una fortuna para construir un nuevo teatro, y en ese momento apareció Sava Morózov: el mercader se convirtió en la tercera figura clave del teatro. (...)

Con los años, la relación de Sava con el teatro del Arte empezó a deteriorarse. Nemiróvich-Dánchenko no toleraba sus intervenciones en la dirección artística; además, su turbulento romance con la actriz María Andréieva, que se aprovechaba de él para financiar a los bolcheviques, acabó con la traición de Andréieva con un amigo común, Máximo Gorki. La vida iba perdiendo sentido y en 1905 Sava Morózov se pegó un tiro en el Royal Hotel de Cannes. Le enterraron en el panteón familiar del cementerio Rogózhskoye bajo una enorme cruz tallada. En sus memorias ni Stanislavski, ni Nemiróvich recordaron las desavenencias, sólo la amistad acrisolada. (...)

El MJAT sigue existiendo, sus espectáculos ya no lucen tanto, pero el edificio conserva el aire de sus decenios gloriosos. Una hora antes de los espectáculos se puede pedir permiso para dar una vuelta por sus pasillos y ver las fotos de las representaciones, los actores y directores, las de los autores, desde Tolstói y Dostoievski hasta Bulgákov y Pasternak. Es el pasado vivo que sigue llenando el alma del teatro. En medio de un salón vemos la escultura de Stanislavski y Nemiróvich unidos como si fueran hermanos siameses, en el otro está el busto de Sava Morózov con sus rasgos tártaros y una mirada triste". 

(Pigariova, T. (2001) Autobiografía de Moscú. Barcelona: Ed. Laertes, 2001, pp. 265-269)

 La Casa-Museo de Nemiróvich-Dánchenko se encuentra en el número 5/7 del Glinishchevskiy pereulok (antigua calle Nemiróvich-Dánchenko), entre la Tverskaya ulitsa y la ulitsa Bolshaya Dmitrovka. En la esquina formada por la calle Tverskaya y el pasaje Glinishchevskiy está el edificio del antiguo hotel Lux. El Teatro del Arte se halla a dos manzanas en dirección Sureste, bajando por la calle Tverskaya
(Fuente: Google Maps 21/05/2014)
 
La Casa-Museo de Nemiróvich se halla situada en el mismo apartamento donde el dramaturgo vivió durante los últimos cinco años de su vida (entre 1938 y 1943). Dicho apartamento pertenecía a la Casa de los actores del Teatro del Arte ('Дом актеров МХАТ', 'Dom akterov MKHAT' en ruso transliterado), construida entre 1935 y 1938

 El museo fue inaugurado en 1944. Está ubicado en el apartamento 52, al cual se accede desde la calle por la entrada con el número 5
El edificio-residencia fue diseñado por los arquitectos soviéticos V.N. Vladimirov y G.I. Lutsk. La puerta de acceso al patio interior imita un arco del triunfo decorado con dos bajorrelieves. A la izquierda está el llamado "Carnaval del arte". A la derecha, el "Desfile de los atletas". Son obra del escultor G. Motovilov
(Fuente: http://ru.wikipedia.org/wiki/Московский_Художественный_театр)


 El estilo de la Casa de los actores del MJAT es un mezcla estricta entre el constructivismo de los años 20 y el estio imperial del realismo estalinista. Se diseñó a partir del lema "la casa como una síntesis de las artes". En 1943 la calle donde se halla situado este edificio fue rebautizada como 'Nemiróvich-Dánchenko' en homenaje al cofundador del Teatro del Arte. Sin embargo, en 1992 el Ayuntamiento decidió cambiar este nombre por el de la iglesia que existió en este mismo lugar y que fue demolida en 1934 para construir la Casa de los actores
A lo largo de la parte baja de la fachada (forrada con mármol negro) se pueden contemplar las tradicionales placas que recuerdan a algunos de los moradores de esta casa. Aquí vivieron personajes ilustres de la escena rusa y soviética: Knipper-Chéjov, Maretskaya, Moskvin, Orlova, Abdulov, Kaydanovskiy. A Vysotsky se le recuerda como un visitante habitual. El edificio está formado por una estructura lineal de ocho pisos donde destaca, en primer lugar, el conjunto de logias distribuidas de forma harmoniosa y de las cuales solamente las centrales están sostenidas por columnas. En segundo lugar, resulta también remarcable el balcón que se extiende a lo largo del último piso dando a la estructura una sensación de continuidad. Finalmente, destaca de forma significativa la torre que remata la azotea, ese caracteristico elemento del constructivismo soviético que consigue que este bloque de pisos sobresalga por encima de las casas que lo rodean (por lo menos en la época en que fue construido). Curiosamente, Alekséi Shchúsev fue muy crítico en su día con esta solución arquitectónica. Todos estos elementos, junto con las serigrafías que decoran buena parte de la fachada, transmiten al que contempla esta obra unas sensaciones sobre las que no puede tener ninguna duda: este edificio está destinado a los "artistas"
(Fuente: http://um.mos.ru/houses/6716/ y http://krasnaya-moskva.ru/mhat.htm)

Vladímir Ivánovich Nemiróvich-Dáncheno (Ozurgueti [Georgia], 1858 - Moscú, 1943) fue director de teatro, escritor, dramaturgo y pedagogo. En 1898 fundó el Teatro del Arte junto a Konstantín Stanislavski (Moscú, 1863 - Moscú, 1938). Es famosa la frase que dice que "si Stanislavski era el alma del Teatro del Arte, Nemiróvich era el corazón". A diferencia de aquél, Nemiróvich no dejó constancia escrita del método de interpretación y dirección de teatro que ambos crearon. Por eso hoy en día se lo conoce simplemente como "Método Stanislavski". Este hecho junto con el cambio en el nombre de la calle donde se halla su casa-museo lo han convertido, injustamente, en un personaje bastante desconocido en la historia de la dramaturgia rusa. Fue el impulsor de las mejores producciones de Chéjov y Gorki y de las adaptaciones teatrales de las obras de Dostoievski y Tolstoi. El mismo año de su fallecimiento había fundado la Escuela del Teatro del Arte de Moscú, que continúa funcionando actualmente con enorme prestigio. Fue uno de los primeros personajes soviéticos en ser galardonado como 'Artista del pueblo de la URSS' (1936). Recibió también dos Premios Stalin (1942 y 1943), la Orden de Lenin y la Orden de la Bandera Roja del Trabajo. Su nieto Vasily trabaja actualmente en el MJAT como compositor

lunes, 14 de julio de 2014

Bolshoy Moskvoretskiy Most: el puente que se desplazó hacia el Oeste

"Tanto Napoleón como Stalin quisieron destruir la catedral [de San Basilio]. Los soldados de Napoleón no tuvieron tiempo de cumplir la orden, pero se llevaron todo lo que pudieron. Más de un siglo después, el restaurador y arquitecto soviético Piotr Baranovski recibió el encargo de amojonar el edificio pero, al enterarse de que la catedral estaba condenada, organizó toda una campaña en su defensa y acabó en un campo de concentración. Allí preguntaba a cada recién llegado si San Basilio seguía todavía en pie. La catedral pudo sobrevivir gracias a las múltiples protestas; hasta se decía que el físico Igor Kurchátov amenazó con parar sus investigaciones sobre energía atómica en caso de producirse la demolición. Cuando en los años treinta se elaboró en proyecto de la avenida Norte-Sur que tenía que pasar por la Plaza Roja, Alexéi Schúsev propuso dejar al menos la catedral y modificar el proyecto. Puede apreciarse perfectamente la desviación sufrida por el puente Bolshói Moskvoretski destinado a ser parte de la gran avenida, cuyo proyecto se quedó en papel mojado".

(Pigariova, T. (2001) Autobiografía de Moscú. Barcelona: Ed. Laertes, 2001, pp.123-124)

En el centro de la imagen se puede ver con claridad el puente Bolshoy Moskvoretskiy atravesando el río Moscova entre la plaza Roja (arriba, fuera de la imagen) y el barrio de Zamoskvorechye, que se extiende más allá del margen inferior de la fotografía. La carretera que pasa sobre el puente continúa en dirección Sur por la calle Bolshaya Ordynka hasta la antigua plaza Dobrynin. En la esquina superior izquierda de la fotografía se ve una parte del Kremlin. El gran descampado que hay un poco más a la derecha estuvo ocupado por el barrio de Zaryadye y, entre 1967 y 2008, por el hotel Rossía (que cerró sus puertas en 2006). A la derecha de la imagen se encuentra el puente Bolshoy Ustyinskiy. A la izquierda, el puente Bolshoy Kamenny, entre la plaza Borovitskaya y la casa del embarcadero
 (Fuente: Google Maps 14/07/2014)

 La perspectiva del Kremlin y de la plaza Roja desde el puente Bolshoy Moskvoretskiy (en dirección Norte) es una de las más populares y espectaculares de la ciudad de Moscú. Sin embargo, la panorámica desde este punto de vista es relativamente nueva: tiene tres cuartos de siglo
(Fuente: Colección personal del autor del blog de 2006)

 Fotografía del antiguo puente Moskvoretskiy realizada a comienzos del siglo XX. Había sido construido sobre madera en 1829 (en 1871 la madera fue substituida por acero). El viejo puente era más estrecho y estaba situado unos 50 metros al Este del que se construirá en 1936. Las casas junto al Kremlin pertenecían al antiguo barrio de Zaryadye

 Fotografía desde el antiguo puente que muestra el aspecto de aquella zona en 1917, año de la Revolución de Octubre. Los daños en la parte superior de la torre Beklemishevskaya son consecuencia precisamente de los combates revolucionarios que tuvieron lugar alrededor del Kremlin. En la parte del malecón donde se construyó el nuevo puente había un transbordador que comunicaba las dos orillas del río Moscova

 Fotografía tomada entre 1925 y 1929

 Junto a la muralla del Kremlin, entre la torre Spasskaya y la torre Beklemishevskaya, existía un conjunto de casas que pertenecían al extremo Oeste del barrio de Zaryadye. Estas casas ocupaban el terreno comprendido entre la catedral de San Basilio y el río Moscova. La fotografía es de comienzos del siglo XX



Fotografías de la década de los años treinta con la imagen insólita de la catedral de San Basilio tapada por las casas que había junto a la muralla del Kremlin. La calle que continuaba desde el puente en dirección Norte es la Moskvoretskaya ulitsa

Desde el puente se podía llegar directamente hasta la plaza Roja subiendo por la calle Moskvoretskaya. Al fondo de esta imagen (de comienzos de siglo) se pueden ver los Almacenes Gum


 Imágenes del puente poco antes del inicio de las obras en 1936. La segunda fotografía es un ejemplo del famoso proceso de electrificación llevado a cabo en toda la Unión Soviética y que fue preconizado por Lenin en su famosa frase: "El Socialismo es la suma de la electrificación del país más el poder de los soviets"


 Fotografías de las obras del nuevo puente, entre los años 1936 y 1937, que estaba siendo construido justo al lado del antiguo. El arquitecto encargado de su diseño fue Alekséi V. Shchúsev. El ingeniero V.S. Kirillov planificó las estructuras que tenían que sustentarlo

 Un año después el viejo puente fue demolido (imagen de 1938)

Con las obras acabadas, a comienzos de 1940 aún quedaba en pie un último edificio junto al puente recién inaugurado

 Meses más tarde esa casa también fue derribada (la fotografía es de 1940). A partir de entonces a este lugar se le comenzó a conocer como la "cuesta Vasilievsky" (cuesta de Basilio). Mathias Rust aterrizará aquí en mayo de 1987. Algunos edificios en el lado derecho de la calle Moskvoretskaya habían sido demolidos cuando comenzaron las obras. Y lo mismo en el extremo opuesto del puente, en la isla Balchug. Con la construcción del hotel Rossía, entre 1966 y 1967, el barrio de Zaryadye desaparecerá completamente

 Imagen de 1946 con el puente lleno de vehículos

Fotografía tomada entre 1960 y 1965
(Fuente de las dos imágenes: http://www.pastvu.com)

 Fotografía del puente Bolshoy Moskvoretskiy desde el hotel Rossía, en la vecina calle Razin (Octubre de 1976)




Imágenes de la celebración del 1º de Mayo sobre el puente Bolshoy Moskvoretskiy y la cuesta Vasilievsky. Las fotografías fueron realizadas en 1967. La calle Moskvoretskaya, ocupada en una de las imágenes por una multitud de vehículos, continúa existiendo en la actualidad. Con el hotel Rossía desaparecido desde 2008, se trata de una calle insólita: nadie vive en ella

 Fotografía realizada por el autor del blog en el año 2006. El hotel Rossía aparece al fondo parcialmente demolido. Las dimensiones del puente son espectaculares: 554 metros de longitud (incluyendo las dos rampas) y 40 metros de anchura. Alekséi Shchúsev lo construyó con hormigón pero le dio un acabado de granito para crear la sensación de que estaba hecho de piedra. Tenía que ser la continuación de la gran avenida que atravesaría la plaza Roja, de ahí la suavidad de sus pendientes y la enorme longitud de todo el conjunto. El proyecto se canceló tras la inauguración de esta obra de ingeniería