domingo, 30 de abril de 2017

100 años de celebraciones del 1º de Mayo en la plaza Roja


El Día Internacional de los Trabajadores, festividad que se celebra cada primero de mayo en todo el mundo –exceptuando EE.UU. y algunos pocos países más–, es un homenaje instaurado en 1889 en recuerdo de los mártires de la revuelta de Haymarket, una protesta laboral sucedida tres años antes en Chicago cuyos protagonistas, trabajadores de ideología anarquista, fueron ejecutados por las autoridades norteamericanas. En Rusia, sin embargo, esta fiesta no se pudo celebrar de forma legal hasta 1917, treinta y un años después de aquellos hechos y seis meses antes de la Revolución de Octubre. Con la autocracia zarista desbancada del poder –Nicolás II había abdicado el 2 de marzo–, fue una concesión que el gobierno provisional del príncipe Gueorgui Lvov hizo aquel año a los sóviets de obreros y soldados.

Mañana se cumple el centenario de esta primera celebración en Rusia del Día de los Trabajadores, un siglo entero de manifestaciones populares y desfiles militares organizados cada mes de mayo en la plaza Roja de Moscú y en otros lugares del país. Unas manifestaciones que a lo largo de siete décadas fueron instrumentalizadas por los dirigentes soviéticos con fines propagandísticos. En los años noventa del siglo pasado se vivieron momentos críticos durante los actos convocados en la capital rusa, como la sonora pitada a Mijaíl Gorbachov en 1990, las prohibiciones decretadas durante el régimen político de Borís Yeltsin –en 1992 no se organizó ninguna marcha institucional y al año siguiente hubo graves incidentes en una protesta masiva contra las políticas neoliberales del nuevo gobierno– o el cambio que sufrió la denominación de la fiesta con la intención de diluir su naturaleza reivindicativa –desde 1993 se la conoce como el Día de la Primavera y el Trabajo. Tras la desaparición de la URSS, el Partido Comunista de la Federación Rusa, así como otras entidades y partidos de izquierda, realizan sus propias concentraciones intentando mantener vivo el espíritu proletario que tuvo originalmente este día.

En 2014 el presidente Vladímir Putin, dentro de su campaña de recuperación de rituales y símbolos del pasado soviético, reinstauró el desfile oficial del 1º de Mayo que mañana lunes se llevará a cabo, una vez más, en la plaza Roja de Moscú y en otras ciudades rusas. Una parada que en la actualidad tiene un carácter exclusivamente nacionalista, en consonancia con esta nueva era de confusión social y conflictividad internacional en la que estamos inmersos. Esta mutación del Día de los Trabajadores, no solo en Rusia sino en todo el mundo, da la razón a una pintada que apareció hace algunos años en la placa colocada en un parque de Chicago con motivo de aquellos acontecimientos de 1886: «Primero tomaron vuestras vidas, ahora explotan vuestra memoria».

Mayakovski

1º de Mayo de 1917. Manifestación en Moscú durante la primera y la última festividad del 'Día Internacional de los Trabajadores' legalizada por el gobierno ruso antes de la Revolución de Octubre. Esta imagen forma parte de la obra "Historia Ilustrada de la URSS"

1º de Mayo de 1917. Manifestantes bajando por la calle Tverskaya, a la altura de la plaza Pushkinskaya, en dirección hacia la plaza Roja

1º de Mayo de 1918. Desfile popular en la plaza Roja, el primero tras la Revolución de Octubre y con Lenin recién llegado a Moscú el 12 de marzo

1º de Mayo de 1919. Celebración del 'Día Internacional de los Trabajadores' en la plaza Roja de Moscú, con Lenin dando un discurso desde una tribuna. Detrás (no aparece en la imagen) se había inaugurado meses antes el Mural "Caídos por la paz y la hermandad de los pueblos". Al fondo se ven andamios colocados alrededor de la torre Nikolskaya, tras los desperfectos sufridos en los combates de octubre y noviembre de 1917  

1º de Mayo de 1924. Primer 'Día de los Trabajadores' celebrado en la URSS sin Lenin (había fallecido el 21 de enero) y con su mausoleo (provisional) de madera presidiendo la plaza

1º de Mayo de 1929 en la plaza Roja

Oleo del pintor Konstantín Yuon con la manifestación del 1º de Mayo de 1929
(el cuadro fue pintado en 1930)

1º de Mayo de 1937. Desfile en la plaza Roja en el punto álgido del estalinismo, con las gradas y la versión definitiva del Mausoleo de Lenin inauguradas en octubre de 1930. Como demuestra la imagen, fue una de las épocas más apoteósicas en cuanto a las coreografías que se organizaban en torno a este tipo de celebraciones

1º de Mayo de 1938. Manifestación y parada militar en la plaza Roja. En la imagen, una unidad canina con soldados en bicicleta

1º de Mayo de 1941. Exhibición en la plaza Roja de la artillería pesada del Ejército Soviético, exactamente 52 días antes de la invasión alemana (Operación Barbarossa)

1º de Mayo de 1947. El mismo lugar, la misma fecha y el mismo armamento que en la imagen precedente pero fotografiados seis años después, con una plaza Roja ornamentada de una forma más profusa para festejar la victoria del poderío socialista en la Gran Guerra Patria

1º de Mayo de 1947. Varias hileras de gente se dirigen hacia la plaza Roja por la calle Tverskaya, a la altura de la plaza Manezhnaya. El hotel Nacional, en la esquina, sirvió de aparador con los retratos de los miembros del Politburó y el cartel "1º de Mayo" en el último piso

1º de Mayo de 1952. El último desfile del 'Día de los Trabajadores' en el que estuvo presente Iósif Stalin (falleció el 5 de marzo de 1953). A su izquierda están los miembros del Presídium (Malenkov, Beria, Mólotov, Mikoyán, ...) y a su derecha el Alto Mando Soviético, entre ellos el Mariscal Gueorgui Zhúkov  

1º de Mayo de 1954. Desfile celebrado menos de dos años antes del XX Congreso del PCUS (16-25 de febrero de 1956), el que dio inicio al proceso de 'desestalinización' de la URSS. Es el penúltimo 'Día Internacional de los Trabajadores' en que se pudo ver un retrato de Stalin colgado de los edificios de la plaza Roja de Moscú

1º de Mayo de 1960. Exhibición en la plaza Roja de los últimos modelos de misiles producidos en la Unión Soviética. A partir de ese momento serán mostrados cada año, hasta el final de la Guerra Fría, tanto en esta fecha como en las celebraciones del 9 de Mayo (Día de la Victoria) y del 7 de Noviembre (aniversario de la Revolución de Octubre)

1º de Mayo de 1962. Manifestación popular por la calle Tverskaya a la altura de la calle Gasheka, más allá de la Mayakovskogo Ploshchad

1º de Mayo de 1963. Ese día, Yuri Gagarin fue un invitado de excepción en el desfile del 'Día Internacional de los Trabajadores' celebrado en la plaza Roja de Moscú. Hacía dos años que había completado, por primera vez en la historia, una órbita completa alrededor de la Tierra (12 de abril de 1961). Falleció cinco años después de tomarse esta fotografía, el 27 de marzo de 1968, en un accidente aéreo con un MiG-15

1º de Mayo de 1964. Manifestación por la calle Tverskaya a la altura de la plaza Soviétskaya, con el edificio del Mossoviet asomando a la izquierda de la imagen. Esta fue la última festividad del 'Día de los Trabajadores' presidida por Nikita S. Jrushchov (el 15 de octubre de 1964 firmó su renuncia como Primer Secretario del CC del PCUS y Primer ministro)

1º de Mayo de 1969. La pancarta sobre la fachada del Museo Estatal de Historia, en la plaza Roja, rezaba ЗА ЕДИНСТВО И СПЛОЧЕННОСТЬ ВСЕХ ИМПЕРИАЛИСТИЧЕСКИЕ СИЛ (ZA YEDINSTVO I SPLOCHENNOST' VSEKH IMPERIALISTICHESKIYe SIL, en ruso transliterado). Significa "UNIDAD Y SOLIDARIDAD DE TODAS LAS POTENCIAS ANTIIMPERIALISTAS"

1º de Mayo de 1969. Sobre los almacenes GUM, un cartel con los rostros de Lenin, Marx y Engels. Presidía el desfile el Secretario General Leonid Brézhnev

1º de Mayo de 1984. Las manifestación de los años 80 fueron más coloristas, populares y menos belicistas que en décadas anteriores, con un gran despliegue de carteles tridimensionales, globos y banderas entre el público asistente. En aquel momento era Secretario General y Primer ministro el efímero Konstantín U. Chernenko (13 de febrero de 1984 - 10 de marzo de 1985)

1º de Mayo de 1988. Con Mijaíl Gorbachov en el poder desde hacía tres años, las concentraciones en la plaza Roja seguían igual de festivas que en ocasiones anteriores, ahora con la retórica añadida de la Perestroika. La pancarta sobre el carromato que hay en primer término ponía ЗА ДЕМОКРАТИЗАЦИЮ И ГЛАСНОСТЬ! - 27º СЪЕЗД КПСС - 19º ВСЕСОЮЗНАЯ ПАРТИЙНАЯ КОНФЕРЕН (ZA DEMOKRATIZATSIYU I GLASNOST'! - 27º S"YeZD KPSS - 19º VSESOYUZNAYA PARTIYNAYA KONFERENTSIYA, en ruso transliterado): "¡POR LA DEMOCRATIZACIÓN Y LA APERTURA! - 27º CONGRESO DEL PCUS - 19º CONFERENCIA DEL PARTIDO DE TODA LA UNIÓN". Al fondo, МИР - МАЙ - ТРУД (MIR - MAY - TRUD): "PAZ, MAYO, TRABAJO"

1º de Mayo de 1990. La manifestación de aquel año supuso el inicio del final de la URSS. Fue autorizada la participación de la incipiente oposición rusa, formada por anarquistas, monárquicos, liberales, socialdemócratas, seguidores de Borís Yeltsin y miembros del grupo "Memorial". La ceremonia acabó con una pitada de 20 minutos contra Mijaíl Gorbachov y su humillante retirada de la tribuna del Mausoleo de Lenin. Al año siguiente, el acceso a la celebración del 1º de Mayo en la plaza Roja se restringió mediante invitaciones expedidas por los sindicatos. Además, no hubo retratos de Marx y Lenin colgados de los edificios de la plaza. Ello no sirvió para evitar que Gorbachov sufriera un nuevo desplante, esta vez de Yeltsin y Gavriil K. Popov, alcalde de Moscú. Ni para impedir que un grupo de trabajadores protestase por la subida que estaban experimentando los precios de los productos básicos  

1º de Mayo de 1992. Con la URSS finiquitada desde el 25 de diciembre de 1991, ese año no hubo festividad del 'Día Internacional de los Trabajadores'. El 1 de mayo se convocó una manifestación no oficial cuyo recorrido transcurrió lejos de la plaza Roja. En la imagen, el grupo de manifestantes atravesando el puente Krimskiy, en el Anillo de los Jardines. La pancarta que abría la marcha ponía ТРУДОВАЯ РОССИЯ (TRUDOVAYA ROSSIYA), un escueto "RUSIA TRABAJADORA"

1º de Mayo de 1993. Las celebraciones de ese año, como en las de la edición anterior, no fueron organizadas de forma institucional. El 'Día Internacional de los Trabajadores' se convirtió en el actual 'Día de la Primavera y el Trabajo', con un carácter estrictamente lúdico. Sin embargo, la manifestación no oficial de las fuerzas contrarias a Yeltsin acabó con graves incidentes, como consecuencia de una barrera colocada en medio de una calle con la intención de interrumpir la marcha. Un policía resultó muerto durante los disturbios. Cinco meses más tarde, Borís Yeltsin organizó un golpe de Estado encubierto contra los Diputados del Pueblo de Rusia que apoyaban a los miles de civiles que en la calle se oponían a sus reformas económicas, en un país devastado por la delincuencia, la violencia, la corrupción, la escasez de bienes básicos, la pobreza, los servicios médicos saturados, los suicidios y con un PIB que en cuatro años había caído a la mitad. Entre el 21 de septiembre y el 5 de octubre de 1993 ordenó que los tanques atacasen la sede del Sóviet Supremo de Rusia, la misma institución que dos años antes había llamado a defender contra el golpe del sector duro del PCUS que pretendía derrocar a Gorbachov. Las consecuencias de aquellos hechos, apoyados por Occidente, fueron centenares de muertos en las calles de Moscú y el reforzamiento del poder presidencial de Yeltsin, que pudo continuar con su programa de reformas a base de decretos


1º de Mayo de 2016. Ese día dos manifestaciones recorrieron las calles de Moscú. La primera, muy concurrida, fue la que organiza oficialmente el Kremlin desde 2014, en la plaza Roja, con los símbolos comunistas transformados en motivos primaverales y el color rojo substituido por el tricolor de la bandera rusa. La segunda manifestación, mucho más minoritaria, fue la que convocan en paralelo organizaciones de la izquierda rusa y que el año pasado finalizó frente al Monumento a la Revolución de 1905 en la plaza Krasnopresnenskoy Zastavy

(Fuentes: http://waralbum.ru/, https://www.yaplakal.com/, http://ru.wahooart.com/, http://ekabu.ru/, http://www.rusrevolution.info/, http://inmsk.ru/, https://pastvu.com/, y https://ria.ru/)

sábado, 22 de abril de 2017

El fantasma de Lavrenti Beria en la calle Kachálova

"En el número 28 de la calle Málaya Nikitskaya hay una pequeña casa de estilo modernista. Actualmente alberga la Embajada de Túnez. A principios del siglo pasado, aquí vivía el jefe del servicio de la Cheka soviética, Lavrenti Beria. Hay numerosas leyendas acerca de esta casa. De acuerdo con una de ellas, en el jardín se encontraron cuerpos de muchachas muertas."

(Degtiareva, M. (2012). Los fantasmas que habitan Moscú. Russia Beyond the Headlines, 12 de diciembre de 2012. Recuperado el 13 de abril de 2017 en <https://es.rbth.com/articles/2012/12/17/capital_de_fantasmas_22899>)


Lavrenti Pávlovich Beria tuvo su residencia privada en una pequeña mansión del siglo XIX situada en el número 28 de la Malaya Nikitskaya ulitsa, denominada Kachálova entre 1948 y 1994 en honor al actor de teatro Vasili I. Kachálov (1875-1948). La casa, de estilo modernista, se encuentra cerca de la esquina con la Sadovaya-Kudrinskaya ulitsa, una de las avenidas perteneciente al Anillo de los Jardines. En el número 6 de la calle Malaya Nikitskaya vivió el escritor soviético Maksim Gorki



La mansión tiene una fachada en la calle Malaya Nikitskaya (segunda imagen) y otra en el pasaje Vspolniy (tercera imagen). La construyó en 1884 el arquitecto Vasili N. Karneev por encargo de S.A. Tarasov. Entre 1909 y 1913 perteneció a la familia Bakakin-Mindovsky, quienes encomendaron a A.E. Erihsonom la reforma y ampliación del palacete con un nuevo volumen de dos plantas que fue destinado a apartamentos de alquiler. Tras la Revolución de 1917 y el ascenso de Beria entre los dirigentes soviéticos, a finales de los años treinta se convirtió en su residencia particular

 Debido a la naturaleza del personaje que habitó en esta casa y al proceso de "desestalinización" emprendido por Jrushchov a partir de 1956, no existen apenas fotos de este lugar durante la etapa soviética. La anterior es una fotografía realizada en algún momento entre 1981 y 1989 en el callejón Vspolniy. La Embajada de Túnez se estableció en Moscú en junio de 1953

Detalle del patio interior de la casa Tarasov en una imagen de 1990


Fotogramas de la película "Desyat let bez prava perepiski" ["Diez años sin derecho a correspondencia"] (Vladímir Naumov, 1990), con escenas rodadas en el patio de la mansión

Imagen del interior de la Embajada de Túnez en la actualidad. Desde la muerte de Beria se han relatado innumerables casos de fenómenos paranormales ocurridos en esta casa, básicamente ruidos extraños que los testigos presenciales han identificado como pasos, gente respirando y tosiendo, el motor de un coche que se acerca de noche sin llegar a aparecer o las risas de una joven en estado de embriaguez. También la sensación de ser tocado por manos invisibles o documentos que se rompen de forma inexplicable 

Lavrenti Pávlovich Beria nació el 29 de marzo de 1899 en Merkheuli, una aldea situada en la región georgiana de Abjasia. Proveniente de una familia de campesinos pobres, en 1915 ingresó en la Escuela Técnica de Construcción Mecánica de Bakú, ciudad en la que supuestamente comenzó a frecuentar círculos marxistas. En marzo de 1917 se unió a los bolcheviques y durante la Guerra Civil Rusa combatió en el frente rumano antes de ser licenciado por enfermedad. Combinó los estudios con trabajos burocráticos en oficinas (pasó algún tiempo en el servicio de aduanas) obteniendo en 1919 el título de arquitecto constructor (ingeniero), con calificaciones sobresalientes en matemáticas. Su primera experiencia como espía no fue con los bolchevique sino en los servicios secretos del gobierno azerbaiyano del Musavat, que controlaban los británicos. Encarcelado en Bakú por los mencheviques, fue liberado en 1920 pasando a trabajar como agente secreto en la delegación soviética de Praga, aprendiendo checo, alemán y francés. Ese año marca un punto de inflexión en su carrera política y policial. A partir de aquel momento pasó de ocupar cargos administrativos y logísticos en el Partido Comunista y en la Cheka de Azerbaiyán y Georgia a convertirse, en 1935, en un estrecho aliado y colaborador de Iósif Stalin. En noviembre de 1938, Beria sustituyó a Nikolái Yezhov en la dirección del Comisariado del Pueblo para Asuntos Internos (NKVD, por sus siglas en ruso), la policía de la seguridad nacional. En 1941 fue designado Comisario General de la Seguridad del Estado, el rango más alto dentro de la policía soviética, poniendo en pie redes de espionaje que penetraron en los aparatos estatales de los países del Eje, como la "Orquesta Roja" en Alemania y Europa Occidental, la red de Richard Sorge en Japón y la de Alexander Rado con base en Suiza. En diciembre de 1944 obtuvo el cargo de supervisor del proyecto soviético de la bomba atómica, logrando que en tan solo cinco años la URSS dispusiera de su propio artefacto. En julio de 1945, con la conversión de los rangos de la policía soviética al sistema militar, Beria fue ascendido a "Mariscal Político" (para diferenciarlo de los Mariscales con carrera militar), un grado que sólo cuatro personas alcanzaron en la Unión Soviética: Brézhnev, Bulganin, Beria y Stalin. En 1946 pasó a formar parte del Politburó del Comité Central del PCUS, iniciándose a partir de ese momento una lucha fraticida por la sucesión en la Secretaría General del Partido. Beria abandonó el cargo de jefe del NKVD –rebautizado poco después y de forma sucesiva como MVD, MGB y KGB– y se alió con Gueorgui Malencov en su oposición al candidato más probable para suceder a Stalin, Andréi Zhdánov, jefe del Partido en Leningrado. Tras la muerte de Stalin en marzo de 1953, Beria fue designado Adjunto del Primer Ministro y reasignado como jefe del MVD.

Sobre el final de Lavrenti Beria existen dos versiones, una oficial y otra familiar. La primera afirma que el 26 de junio de 1953 fue detenido por el Mariscal Gueorgui Zhúkov durante una sesión del Presidium (nueva denominación del Politburó desde el año anterior) en la sala de reuniones del Sovnarkom, sita en la tercera planta del Palacio del Senado del Kremlin, a pocos pasos del que fuera despacho de Lenin. La orden la habría dado Nikita Jrushchov con la colaboración de Malenkov, que traicionó a Beria. Conducido primero a la prisión de Lefortovo y después a la Comandancia de la Defensa Aérea de Moscú, en diciembre de ese año fue juzgado y sentenciado a muerte, siendo ejecutado el día 23 de un disparo en la cabeza mientras colgaba de un clavo en una pared. La segunda versión es la de su hijo Sergo Lavréntevich, fruto de su único matrimonio, en abril de 1921, con Nina Gueguétchkori. Según esta fuente, Beria fue asesinado el 26 de junio en su propia casa, la mansión Tarasov de la calle Kachálova, por una unidad militar del Ejército Rojo. Esta hipótesis es bastante plausible atendiendo el hecho de que ningún miembro del tribunal vio a Beria vivo durante los juicios que se celebraron tras su supuesta detención en el Kremlin  


La figura de Beria está siendo objeto de una exhaustiva revisión histórica por parte de los defensores de su labor política y policial en la URSS. Según estos, fue la clave de la exitosa evacuación de la industria soviética a los Urales durante la Segunda Guerra Mundial y también de la producción masiva de aviones, tanques y morteros y de la extracción de petroleo, carbón y metales en ese período. Gracias a Beria la URSS tuvo bomba atómica y un posterior programa de misiles de cuyo éxito Jrushchov siempre se atribuyó el mérito. Tras la muerte de Stalin, Beria abogó por liberalizar el régimen, reduciendo al máximo la responsabilidad del Partido en la economía del país promoviendo para ello cuadros técnicos y no políticos. Durante esos meses, entre marzo y junio de 1953, liberó a numerosos presos políticos de los campos de trabajo soviéticos y prohibió la tortura en las prisiones, además de sugerir reformas económicas liberales en la Alemania Oriental, insinuando la necesidad de una futura reunificación. Nunca se llegará a saber si todas las atrocidades que se cuentan sobre él fueron ciertas, o si una parte son calumnias propagadas en su día por los enemigos de esas reformas, comenzando por el mismo Jrushchov. Sobre la violación de mujeres adolescentes y los cadáveres descubiertos en el jardín tras su muerte, una historia bastante inverosímil existiendo en aquel entonces crematorios en la ciudad, no hay ninguna prueba al respecto más allá de los mitos que han circulado sobre la casa Tarasov a lo largo de estos últimos sesenta años, incluyendo la leyenda sobre los fantasmas de esta supuesta casa encantada que aún sigue dando que hablar

(Fuentes: https://ru.wikipedia.org/wiki/Малая_Никитская_улица, https://ru.wikipedia.org/wiki/Карнеев,_Василий_Николаевич, http://snovadoma.ru/interes/Building/house-beria/, https://es.wikipedia.org/wiki/Lavrenti_Beria y Google Maps y Street View [21/04/2017]) 

jueves, 13 de abril de 2017

"Constructing the New Man", últimos 15 días para visitar la exposición sobre la Revolución Rusa en el Museo Stedelijk de Amsterdam

¡Iza la bandera de Marx, Engels, Lenin y Stalin! (Gustav Gustavóvich Klutsis, 1936)


La Revolución Rusa tuvo lugar hace cien años. El Museo Stedelijk conmemora su centenario con una exposición en la que se muestran carteles, documentos impresos, películas y obras de arte de su colección.

Tras la Revolución Rusa y la subsiguiente guerra civil (1917-1922), el régimen introdujo reformas económicas utilizando los pósters y las películas como poderosas herramientas de propaganda. Como forma de arte, el cine se desarrolló rápidamente después de la Revolución. Más de un centenar de películas fueron rodadas cada año en todo el mundo, incluyendo las películas de directores rusos como Serguéi Eisenstein y Dziga Vértov.

Los carteles –que se convirtieron en parte integral de la vida cotidiana– eran un medio atractivo para los artistas dedicados a la construcción de la sociedad socialista. Algunos pensaban que la caricatura satírica tradicional era la mejor manera de llegar al proletariado. Otros utilizaron técnicas de edición fotográfica y cinematográfica en un nuevo lenguaje visual constructivista. Se esperaba que el estilo del collage inspirara a la gente de la calle para atraerla activamente con las imágenes, y para que meditara de forma introspectiva sobre el mensaje transmitido. Pero esta esperanza pronto resultó infundada y, al darse cuenta de que el fotomontaje tenía un atractivo limitado para las masas, en 1932 Stalin lo rechazó como un «formalismo» oscuro, sustituyéndolo por el documental del Realismo Socialista que se centraba en el retrato heroico del nuevo hombre soviético.

El cartel político más antiguo de la colección del Museo Stedelijk, expuesto en esta muestra, es una orden para los soldados del Ejército Rojo que data de 1918. Se exhiben así mismo muchos otros pósters políticos producidos en su mayoría en los años 20 y 30. También exploran temas sociales las portadas de los libros que se editaban en la época y los tipos de imprenta utilizados entonces. Sin embargo, lo que marcó el punto álgido en la era de la Revolución fue una pintura de Kazimir Malévich (1917-1918) y la película “Octubre” (1927) de Serguéi Eisenstein, con la famosa escena del asalto al Palacio de Invierno en San Petersburgo.

La obra de Kazimir Malévich “Construcción en disolución” (1918) cuelga junto a una selección de carteles de películas. Esta misma galería cuenta también con la proyección de dos largometrajes: la comedia “The Three Million Trial” (1926) de Yákov Protazanov (que, a pesar de ser declarada demasiado occidental por la censura, no fue prohibida) y “Enthusiasm: Symphony of the Donbas” (1931) de Dziga Vértov, la primera cinta rusa con un montaje de audio creado con sonidos industriales y documentales.

Día Internacional de la Mujer Trabajadora (Valentina Nikifirovna Kulagina, 1930)

Entusiasmo: Sinfonía del Donbas (Dziga Vertov, 1931)

Hoyos (Anónimo, 1927)

Por la construcción del Socialismo bajo la bandera de Lenin (Gustav Gustavóvich Klutsis, 1936)

Saba (Anatoli Pávlovich Belsky y M. Chiaureli, 1929)