sábado, 22 de abril de 2017

El fantasma de Lavrenti Beria en la calle Kachálova

"En el número 28 de la calle Málaya Nikitskaya hay una pequeña casa de estilo modernista. Actualmente alberga la Embajada de Túnez. A principios del siglo pasado, aquí vivía el jefe del servicio de la Cheka soviética, Lavrenti Beria. Hay numerosas leyendas acerca de esta casa. De acuerdo con una de ellas, en el jardín se encontraron cuerpos de muchachas muertas."

(Degtiareva, M. (2012). Los fantasmas que habitan Moscú. Russia Beyond the Headlines, 12 de diciembre de 2012. Recuperado el 13 de abril de 2017 en <https://es.rbth.com/articles/2012/12/17/capital_de_fantasmas_22899>)


Lavrenti Pávlovich Beria tuvo su residencia privada en una pequeña mansión del siglo XIX situada en el número 28 de la Malaya Nikitskaya ulitsa, denominada Kachálova entre 1948 y 1994 en honor al actor de teatro Vasili I. Kachálov (1875-1948). La casa, de estilo modernista, se encuentra cerca de la esquina con la Sadovaya-Kudrinskaya ulitsa, una de las avenidas perteneciente al Anillo de los Jardines. En el número 6 de la calle Malaya Nikitskaya vivió el escritor soviético Maksim Gorki



La mansión tiene una fachada en la calle Malaya Nikitskaya (segunda imagen) y otra en el pasaje Vspolniy (tercera imagen). La construyó en 1884 el arquitecto Vasili N. Karneev por encargo de S.A. Tarasov. Entre 1909 y 1913 perteneció a la familia Bakakin-Mindovsky, quienes encomendaron a A.E. Erihsonom la reforma y ampliación del palacete con un nuevo volumen de dos plantas que fue destinado a apartamentos de alquiler. Tras la Revolución de 1917 y el ascenso de Beria entre los dirigentes soviéticos, a finales de los años treinta se convirtió en su residencia particular

 Debido a la naturaleza del personaje que habitó en esta casa y al proceso de "desestalinización" emprendido por Jrushchov a partir de 1956, no existen apenas fotos de este lugar durante la etapa soviética. La anterior es una fotografía realizada en algún momento entre 1981 y 1989 en el callejón Vspolniy. La Embajada de Túnez se estableció en Moscú en junio de 1953

Detalle del patio interior de la casa Tarasov en una imagen de 1990


Fotogramas de la película "Desyat let bez prava perepiski" ["Diez años sin derecho a correspondencia"] (Vladímir Naumov, 1990), con escenas rodadas en el patio de la mansión

Imagen del interior de la Embajada de Túnez en la actualidad. Desde la muerte de Beria se han relatado innumerables casos de fenómenos paranormales ocurridos en esta casa, básicamente ruidos extraños que los testigos presenciales han identificado como pasos, gente respirando y tosiendo, el motor de un coche que se acerca de noche sin llegar a aparecer o las risas de una joven en estado de embriaguez. También la sensación de ser tocado por manos invisibles o documentos que se rompen de forma inexplicable 

Lavrenti Pávlovich Beria nació el 29 de marzo de 1899 en Merkheuli, una aldea situada en la región georgiana de Abjasia. Proveniente de una familia de campesinos pobres, en 1915 ingresó en la Escuela Técnica de Construcción Mecánica de Bakú, ciudad en la que supuestamente comenzó a frecuentar círculos marxistas. En marzo de 1917 se unió a los bolcheviques y durante la Guerra Civil Rusa combatió en el frente rumano antes de ser licenciado por enfermedad. Combinó los estudios con trabajos burocráticos en oficinas (pasó algún tiempo en el servicio de aduanas) obteniendo en 1919 el título de arquitecto constructor (ingeniero), con calificaciones sobresalientes en matemáticas. Su primera experiencia como espía no fue con los bolchevique sino en los servicios secretos del gobierno azerbaiyano del Musavat, que controlaban los británicos. Encarcelado en Bakú por los mencheviques, fue liberado en 1920 pasando a trabajar como agente secreto en la delegación soviética de Praga, aprendiendo checo, alemán y francés. Ese año marca un punto de inflexión en su carrera política y policial. A partir de aquel momento pasó de ocupar cargos administrativos y logísticos en el Partido Comunista y en la Cheka de Azerbaiyán y Georgia a convertirse, en 1935, en un estrecho aliado y colaborador de Iósif Stalin. En noviembre de 1938, Beria sustituyó a Nikolái Yezhov en la dirección del Comisariado del Pueblo para Asuntos Internos (NKVD, por sus siglas en ruso), la policía de la seguridad nacional. En 1941 fue designado Comisario General de la Seguridad del Estado, el rango más alto dentro de la policía soviética, poniendo en pie redes de espionaje que penetraron en los aparatos estatales de los países del Eje, como la "Orquesta Roja" en Alemania y Europa Occidental, la red de Richard Sorge en Japón y la de Alexander Rado con base en Suiza. En diciembre de 1944 obtuvo el cargo de supervisor del proyecto soviético de la bomba atómica, logrando que en tan solo cinco años la URSS dispusiera de su propio artefacto. En julio de 1945, con la conversión de los rangos de la policía soviética al sistema militar, Beria fue ascendido a "Mariscal Político" (para diferenciarlo de los Mariscales con carrera militar), un grado que sólo cuatro personas alcanzaron en la Unión Soviética: Brézhnev, Bulganin, Beria y Stalin. En 1946 pasó a formar parte del Politburó del Comité Central del PCUS, iniciándose a partir de ese momento una lucha fraticida por la sucesión en la Secretaría General del Partido. Beria abandonó el cargo de jefe del NKVD rebautizado poco después y de forma sucesiva como MVD, MGB y KGB y se alió con Gueorgui Malencov en su oposición al candidato más probable para suceder a Stalin, Andréi Zhdánov, jefe del Partido en Leningrado. Tras la muerte de Stalin en marzo de 1953, Beria fue designado Adjunto del Primer Ministro y reasignado como jefe del MVD.

Sobre el final de Lavrenti Beria existen dos versiones, una oficial y otra familiar. La primera afirma que el 26 de junio de 1953 fue detenido por el Mariscal Gueorgui Zhúkov durante una sesión del Presidium (nueva denominación del Politburó desde el año anterior) en la sala de reuniones del Sovnarkom, sita en la tercera planta del Palacio del Senado del Kremlin, a pocos pasos del que fuera despacho de Lenin. La orden la habría dado Nikita Jrushchov con la colaboración de Malenkov, que traicionó a Beria. Conducido primero a la prisión de Lefortovo y después a la Comandancia de la Defensa Aérea de Moscú, en diciembre de ese año fue juzgado y sentenciado a muerte, siendo ejecutado el día 23 de un disparo en la cabeza mientras colgaba de un clavo en una pared. La segunda versión es la de su hijo Sergo Lavréntevich, fruto de su único matrimonio, en abril de 1921, con Nina Gueguétchkori. Según esta fuente, Beria fue asesinado el 26 de junio en su propia casa, la mansión Tarasov de la calle Kachálova, por una unidad militar del Ejército Rojo. Esta hipótesis es bastante plausible atendiendo el hecho de que ningún miembro del tribunal vio a Beria vivo durante los juicios que se celebraron tras su supuesta detención en el Kremlin  


La figura de Beria está siendo objeto de una exhaustiva revisión histórica por parte de los defensores de su labor política y policial en la URSS. Según estos, fue la clave de la exitosa evacuación de la industria soviética a los Urales durante la Segunda Guerra Mundial y también de la producción masiva de aviones, tanques y morteros y de la extracción de petroleo, carbón y metales en ese período. Gracias a Beria la URSS tuvo bomba atómica y un posterior programa de misiles de cuyo éxito Jrushchov siempre se atribuyó el mérito. Tras la muerte de Stalin, Beria abogó por liberalizar el régimen, reduciendo al máximo la responsabilidad del Partido en la economía del país promoviendo para ello cuadros técnicos y no políticos. Durante esos meses, entre marzo y junio de 1953, liberó a numerosos presos políticos de los campos de trabajo soviéticos y prohibió la tortura en las prisiones, además de sugerir reformas económicas liberales en la Alemania Oriental, insinuando la necesidad de una futura reunificación. Nunca se llegará a saber si todas las atrocidades que se cuentan sobre él fueron ciertas, o si una parte son calumnias propagadas en su día por los enemigos de esas reformas, comenzando por el mismo Jrushchov. Sobre la violación de mujeres adolescentes y los cadáveres descubiertos en el jardín tras su muerte, una historia bastante inverosímil existiendo en aquel entonces crematorios en la ciudad, no hay ninguna prueba al respecto más allá de los mitos que han circulado sobre la casa Tarasov a lo largo de estos últimos sesenta años, incluyendo la leyenda sobre los fantasmas de esta supuesta casa encantada que aún sigue dando que hablar

(Fuentes: https://ru.wikipedia.org/wiki/Малая_Никитская_улица, https://ru.wikipedia.org/wiki/Карнеев,_Василий_Николаевич, http://snovadoma.ru/interes/Building/house-beria/, https://es.wikipedia.org/wiki/Lavrenti_Beria y Google Maps y Street View [21/04/2017]) 

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