viernes, 29 de agosto de 2014

Esoterismo y magia negra en el Mausoleo de Lenin

La Unión Soviética fue un Estado aconfesional y ateo que quiso acabar con las supersticiones y creencias místicas de la cultura rusa. Después de la Revolución de Octubre muchos edificios religiosos fueron demolidos o reconvertidos en locales para uso civil. Fue el caso del Monasterio Strastnoi en la plaza Pushkin (transformado en Museo del Ateísmo) o el de la iglesia de la Virgen de Kazán en la plaza Oktyabrskaya (convertida en el cine Vanguardia). Sin embargo, tal como afirma María Sánchez Puig en su libro "Guía de la Cultura Rusa" (Ed. Atenea, 2003), "los espíritus, los duendes y las fuerzas sobrenaturales del bien y del mal están arraigados en la tradición popular rusa desde los tiempos más remotos hasta hoy, y han quedado reflejados en su historia, folclore, lengua y creencias de la vida cotidiana". La muerte de Lenin en 1924 y el posterior culto a su vida e imagen convirtieron el "leninismo" en una nueva forma de religión que vino a substituir al culto ortodoxo. En cierta manera, los principios del marxismo y del materialismo dialéctico no consiguieron cambiar la forma de pensar del pueblo ruso. Dios y el zar fueron substituidos por Lenin y Stalin.

Existe una leyenda urbana en Moscú que demuestra hasta qué punto un simple detalle arquitectónico puede convertirse en una fantasía esotérica de proporciones bíblicas. Esta historia nace en el Mausoleo de Lenin, el sanctasanctórum soviético y uno de los lugares más estimulantes del mundo.



Vladímir Ilich Ulianov falleció el 21 de enero de 1924 en la localidad de Gorki. El cuerpo del líder bolchevique fue embalsamado en Moscú y depositado seis días más tarde en una pequeña tumba de madera situada en el mismo lugar donde más tarde se erigió el mausoleo. El diseñador de la modesta sepultura fue el arquitecto Alekséi V. Shchúsev, quien en agosto de ese mismo año la substituyó por una cripta más grande también de madera. Konstantín Mélnikov, uno de los ideólogos del constructivismo, fabricó el sarcófago donde fue colocado el cuerpo de Lenin. Como se vio claro que la momia se conservaría durante mucho tiempo, entre 1929 y 1930 el mismo Shchúsev, junto con los arquitectos I.A. Frantsuz y G.K. Yakovlev, construyeron el mausoleo que conocemos hoy en día, elaborado a base de mármol, pórfidos, labradorita y granito. Fue inaugurado en octubre de 1930.

Hay un detalle en la versión definitiva del mausoleo que llamó poderosamente la atención de mucha gente. En la esquina derecha de la fachada principal existe una oquedad que rompe con la simetría del conjunto. Así mismo, en esa misma esquina la pequeña valla de piedra que separa el mausoleo de la plaza Roja aparece quebrada en cuatro segmentos. ¿Qué pretendía Shchúsev con esa solución arquitectónica? Nadie lo sabe. Lo más seguro es que fuese una simple innovación para armonizar la nueva construcción con las del resto de la plaza Roja. Sin embargo, el ocultismo ruso comenzó a elaborar la leyenda de la "pirámide".

Cuando se describe el mausoleo de Lenin se lo suele comparar, por su sentido metafórico, con una urna funeraria para depositar cenizas. Sin embargo, nunca ha pasado desapercibido su extraordinaro parecido con la parte superior de los "zigurats", los templos mesopotámicos en forma de pirámide donde moraban los dioses y a los cuales solamente podían acceder los sacerdotes. Para dar sentido a esta idea, las mentes más imaginativas comenzaron a fantasear con la imagen de un zigurat enterrado junto a la muralla del Kremlin del cual sólo sobresaldría el mausoleo. Llegados a este punto es inevitable no hacer referencia a la escena final de la película "Abierto hasta el amanecer" (Robert Rodríguez, 1996), cuando los espectadores descubren que el bar "Titty Twister" es precisamente la parte superior de una de esas pirámides que simbolizaban, en la antigua Mesopotamia, el terraplén que unía el Cielo y la Tierra.


Aunque los zigurats son estructuras reales (hoy en día aún se conservan treinta y dos, repartidos entre Irak e Irán), nadie ha creído nunca que exista una pirámide debajo del Mausoleo de Lenin porque todo el mundo pudo ver cómo eran colocados sus cimientos a finales de los años veinte. Entonces, ¿Cómo encaja en toda esta historia la idea de una pirámide? Pues porque ya existía una desde hacía mucho tiempo a pocos metros del lugar ocupado por el cadáver de Lenin.


Situados en el lado Norte del Kremlin, el edificio del Arsenal (iniciado en 1702 por orden de Pedro I) y el Palacio del Senado (construido a partir de 1776 durante el reinado de Catalina II), tienen forma de trapecio y triángulo, respectivamente, y encajan formando un triángulo mayor. Es la llamada "pirámide que todo lo ve", con el ejército en la base y la política en su punta. A partir de aquí la imaginación de muchos rusos se desató hasta límites que es imposible resumir en este espacio. Si existe la pirámide del Kremlin, ¿No podría existir también la "pirámide de Lenin y Stalin"? Hizo falta mucho ingenio para conseguirlo pero, en efecto, esa pirámide existe. Por lo menos sobre el papel.


En 1934 se inauguró en el Kremlin el Palacio del Presidium, construido en el solar dejado tras la demolición de dos monasterios y un palacio zarista. Uniendo con tres líneas imaginarias el lugar donde se sitúa el asta de la bandera en el Presidium, la esquina quebrada en la valla del mausoleo y el monumento a Minin y Pozharsky (frente a la Catedral de San Basilio) se forma un triángulo isósceles abstracto.


Seguidamente, repitiendo la misma operación con una pieza elevada que hay en el tejado del Palacio del Presidium, con el mismo punto en la valla del mausoleo y con el Lobnoye Mesto (la tarima circular destinada a discursos y ejecuciones en la plaza Roja) aparece en el espacio otro triángulo imaginario, en este caso equilátero.


Ambos triángulos tienen una altura geométrica común (un vector) que une la esquina quebrada con la Torre Spasskaya del Kremlin. El descubrimiento de esta "pirámide de Lenin y Stalin" fue como el disparo de salida para que todos los seguidores del esoterismo lanzasen al aire sus extravagantes hipótesis sobre este zigurat leninista de la plaza Roja.

¿Es el mausoleo una especie de "antena" emisora de flujos de energía que mantenía controlada a la población soviética? Es poco probable teniendo en cuenta el contexto social en el que fue construido. Aunque lo cierto es que las colas para visitar a la momia de Lenin siempre se situaron en la dirección hacia donde apunta ese vector definido por los dos triángulos. ¿Existe alguna relación entre Rusia y Mesopotamia, la civilización multiétnica que duró varios milenios? Todo en historia tiene relación, pero para los defensores de estas teorías ambos imperios tienen en común haber tratado igual de mal a su clase proletaria. ¿Tiene alguna relevancia que en el interior del supuesto zigurat yaciese el cadáver del líder soviético? Un muerto embalsamado siempre es un elemento que causa impresión. Pero es que además en muchas culturas mesopotámicas existían unas figuritas llamadas "terafines" que tenían propiedades mágicas ligadas a la fertilidad y la buena suerte. Y una momia es, por encima de todo, un muñeco inerte. ¿Son esos dos triángulos una simple casualidad matemática fruto del azar? Casi siempre es posible trazar figuras geométricas regulares a partir de muchos puntos aleatorios. Sin embargo, es una coincidencia bastante sorprendente que en 1931 el monumento a Minin y Pozharsky fuese cambiado de ubicación en la plaza Roja (antes estaba frente a los almacenes GUM) justo cuando estaban a punto de comenzar las obras del Palacio del Presidium. El motivo oficial del cambio fue que estorbaba durante los desfiles militares.

Que cada cual opine lo que quiera. En internet circulan otras teorías sobre las supuestas propiedades mágicas del Mausoleo de Lenin, la mayoría expuestas en páginas web escritas en ruso. Algunas de estas webs aprovechan la leyenda para cargar contra la URSS, el comunismo y sus dirigentes. Lo que está claro es que las campañas antirreligiosas en la Unión Soviética sólo tuvieron un efecto superficial sobre la población. En una encuesta realizada en los años ochenta, el 16% de los ciudadanos soviéticos se consideraba creyente. En la actualidad, esta cifra llega hasta el 75%. La categoría de "creyente" hace referencia en Rusia a los cristianos ortodoxos, pero incluye también a todo tipo de seguidores de ideas supersticiosas y de magias de todos los colores. Los valores religiosos, igual que los prejuicios, no cambian de la noche al día. Y, pese a los esfuerzos de las autoridades, no lo hicieron en los años posteriores a la Revolución de 1917. Ni siquiera entre todos sus líderes y artistas.

Hay un hecho histórico que causa inquietud en todos aquellos que no quieren ver más que aspectos materiales y simbólicos en esta leyenda. Está probado documentalmente que Alekséi Shchúsev, mientras diseñaba el mausoleo, se entrevistó con el reputado arqueólogo F. Poulson, una eminencia mundial de la cultura mesopotámica. ¿Por qué Shchúsev se encontró con un especialista en arqueología mientras ideaba un edificio que pretendía rendir culto al líder de la mayor revolución obrera conocida en la historia? Puede que simplemente quisiera construir algo que estuviese a la altura de la grandeza de su morador. Y lo cierto es que lo consiguió. Durante sesenta años por el balcón de este zigurat ruso sólo asomaron los "sumos sacerdotes" de la nueva religión soviética. Y el mausoleo continúa siendo actualmente un elemento del pasado revolucionario que parece intocable y que sigue presidiendo los desfiles de la plaza Roja. Sin embargo, con sus ideas arquitectónicas Shchúsev contribuyó a reforzar ese místicismo ruso que el comunismo combatió y no consiguió vencer.

3 comentarios:

  1. No se si conocen este video que ha hecho correr rios de tinta, parece que entre los que trabajaban en el Mausoleo en los años 30 corria un run run de que la momia de Lenin se movia, que intentaba levantarse y pusieron una camara de video, este es l resultado

    https://www.youtube.com/watch?v=Gc1lXbc-V8Y

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  2. https://www.youtube.com/watch?v=Gc1lXbc-V8Y

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    1. Madre mía, Cecilia, se me acaban de poner los pelos como escarpias. Una cosa es construir un mausoleo con forma de zigurat para canalizar energías ocultistas y otra muy diferente es que la momia de Lenin... ¡¡se mueva de noche!! A lo largo de mi vida he visitado el interior de su tumba en tres ocasiones. Sabiendo esto, no sé si seré capaz de hacerlo una cuarta :(

      Un saludo y gracias por el enlace.

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