domingo, 28 de agosto de 2016

Demolido el Palacio del Presídium del Kremlin, un capítulo más en la destrucción del pasado soviético de Moscú

Ir a la entrada anterior sobre el 'Palacio del Presídium'


El centro de la ciudad de Moscú, el de verdad, se muere. O mejor dicho, oscuros intereses económicos –y posiblemente ideológicos– están convirtiéndolo en un enorme parque temático dedicado al pseudoclasicismo de cartón piedra y la religión. Un paraíso para los turistas de bermudas y palo de selfie que dentro de poco –si es que no está ocurriendo ahora mismo– pasearán por sus calles sin entender nada sobre esta metrópoli pensada en el pasado para sus ciudadanos. Para las personas, en definitiva.

El siguiente capítulo en el proceso de despersonalización de la capital rusa ha sido la demolición del Palacio del Presídium, en el interior del Kremlin. El presidente Vladímir Putin lo prometió hace un par de años y está cumpliendo con su palabra: en el espacio dejado por este edificio serán reconstruidos los dos monasterios que hubo allí hasta 1929, en la época en que dio inicio el proceso de transformación de Moscú dictado por Stalin. El Palacio del Presídium, catalogado con el número 14 en el nomenclátor oficial soviético, fue edificado entre 1932 y 1934 junto a la Puerta Spasskaya, en el recinto donde estuvieron el Monasterio de los Milagros (Chudov monastyr'), el Pequeño Palacio Nicolás (Malyy Nikolayevskiy dvorets) y el Monasterio de la Ascensión (Voznesenskiy monastyr'). Aunque hasta hace tan solo dos años se pensaba que lo había proyectado Iván Rérberg, ahora se sabe que su verdadero autor fue el arquitecto Vladímir P. Apyshkov (1871-1939), miembro del Comisariado del Pueblo para la Defensa de la URSS. De estilo neoclásico y con forma de tridente, sus características arquitectónicas no desentonaban con las del resto de los edificios del Kremlin, comenzando por el vecino Palacio del Senado, al que igualaba en altura. La fachada principal, paralela al río Moscova, estaba presidida por un pórtico central con ocho columnas jónicas y un frontón. Y pese a que los frontispicios laterales mostraban detalles estilísticos excesivamente simplificados, está claro que el diseño del Palacio del Presídium no ha sido el único motivo que ha propiciado su demolición.

Como tocado por una maldición, albergó a lo largo de su historia diversas instituciones que, paulatinamente, acabaron siendo trasladadas a otros emplazamientos. Nada más inaugurarse, fue la sede de la 1ª Escuela Militar del Ejército Rojo, dependiente del Comité Ejecutivo Central, una academia que al cabo de muy poco tiempo, en octubre de 1935, se transfirió al distrito moscovita de Lefortovo. En el año 1958 se construyó en su interior el Teatro del Kremlin, un coliseo de 1.200 asientos que fue substituido a los tres años por el Palacio de Congresos, situado casi enfrente. Un espacio más idóneo, según la opinión de sus gestores, para acoger eventos populares. El Edificio 14 del Kremlin debe su otro nombre al organismo que se trasladó a este lugar en 1938, el Presídium de la Secretaría del Soviet Supremo de la Unión Soviética, el más alto órgano legislativo del país entre ese año y 1991, cuando fue disuelto. Tras el colapso de la URSS, en la antigua sala de reuniones del Presídium se celebraron hasta 2008 las conferencias de prensa anuales del Presidente de la Federación Rusa. Y en la Sala de Mármol, construida en 1982, los discursos del presidente dirigidos cada año, entre 1994 y 2007, a la Asamblea Federal.

El Palacio del Presídium ha estado muy vinculado a la figura de Borís Yeltsin, seguramente el personaje más ególatra e histriónico que ha dado Rusia a lo largo del último siglo, con permiso de Grigori Rasputín. En julio de 1991, un mes antes del golpe del Comité Estatal para el Estado de Emergencia, Mijaíl Gorbachov ordenó instalar las oficinas del entonces Presidente de la RSFSR en la cuarta planta del palacio. Tras la dimisión de Gorbachov como presidente de la URSS, su sucesor se negó a trasladarse al Palacio del Senado del Kremlin, el edificio colindante donde habían tenido sus despachos todos los mandatarios soviéticos, desde Lenin hasta Gorbachov. Este gesto simbólico, de distanciamiento respecto de la historia reciente de Rusia, convirtió el Palacio del Presídium en un centro de poder durante el mandato de Yeltsin, entre 1991 y 1999. Su despacho se conservó intacto hasta el año 2015, fecha en que fue llevado a la sede del lujoso Centro Presidencial Borís Yeltsin de Ekaterinburgo, la ciudad donde trabajó gran parte de su vida. Se da la circunstancia de que en 1977, siendo entonces un fiel y obediente burócrata del PCUS (abandonó el partido en 1990), Yeltsin firmó la orden de derribo de la casa Ipatiev, el lugar donde fueron ejecutados el zar y su familia, sita en esa misma localidad. Una decisión extraña en alguien que años más tarde dijo admirar a la familia imperial rusa.

Desde hace un siglo Moscú es un gran tablero de ajedrez en el que los escaques son las plazas y calles de la ciudad y las piezas sus edificios y monumentos. Unas piezas que se mueven, desaparecen y vuelven a reaparecer en forma de burdas y caras imitaciones, como en el caso de la Catedral de Cristo Salvador, consagrada en 1883, dinamitada en 1931 y reabierta en 1999. Mientras una reciente encuesta ha desvelado que en Islandia el 100% de los jóvenes menores de veinticinco años se declaran firmemente ateos, en Rusia las iglesias ortodoxas cerradas o demolidas en tiempos soviéticos están siendo reconstruidas, en un ejercicio de involución histórica sin precedentes en todo el mundo (en Alemania se han clausurado recientemente 700 iglesias por falta de feligreses).

¿Qué pretenden los dirigentes rusos con estos cambios? Sin duda, atraer un turismo de masas. ¿Lo están haciendo bien? Seguramente, no. Viena es la capital por excelencia del turismo europeo de calidad, pese a la explotación rocambolesca que se hace de la penúltima emperatriz del Imperio Austrohúngaro, la famosa Sissi y su sosias la actriz Romy Schneider. Pero es que en la capital austríaca, a nivel urbanístico, no se ha reconstruido nada, todo es original. Algunas dependencias del Palacio de Schönbrunn, ocupadas antaño por cortesanos de la dinastía de los Habsburgo, están alquiladas actualmente a funcionarios de la ciudad como modestos apartamentos privados. Una forma sostenible de sufragar los costosos gastos de mantenimiento del antiguo palacio de verano, construido por Maria Teresa I de Austria a finales del siglo XVII, y un ejemplo de compatibilidad entre explotación turística y pasado histórico. Un pasado de verdad, con muros y tejados pertenecientes a la época que refleja su estilo, no copiados a partir de planos y fotografías encontrados en los archivos de la ciudad.

Otra encuesta realizada este mismo mes de agosto afirma que dos de cada tres turistas que visitan este verano la saturada isla de Mallorca no volverán a ella nunca más, cansados de tener que hacer colas interminables en lugares que hasta hace poco eran paradisíacos. Las autoridades moscovitas deberían tomar nota de todo ello. En caso contrario, la ciudad puede morir de éxito mucho antes de que despunte como destino de moda. El Palacio del Presídium es el segundo edificio soviético visible desde la plaza Roja en desaparecer. El primero fue el hotel Rossía, demolido en 2006, durante años el establecimiento hotelero más grande del mundo. Ahora en el Kremlin sólo queda una construcción de los tiempos de la URSS: el Palacio de Congresos. Poco a poco la huella del pasado reciente está siendo erradicada con más celeridad que en tiempos de Stalin, lo cual parecía difícil de superar. Este blog nació, precisamente, con una entrada sobre el Palacio del Presídium en diciembre de 2012, un lugar que ya es historia. Quizás va siendo hora de dejar de recordar aquella época y cerrar para siempre este sitio web tan nostálgico. O quizás no. Puede que ahora más que nunca, en plena arremetida del capitalismo más desquiciado, resulte una obligación moral mantener viva la memoria de lo que fue la Revolución de Octubre, para no perder la esperanza de poder liberar a los más desfavorecidos de la sociedad. A lo mejor Karl Marx se equivocó y esta historia se repite algún día. Pero no como tragedia ni como farsa, sino como lo que pudo ser y no fue.

Mayakovski



 La fotografía vía satélite de Google Maps aún muestra actualmente una imagen cenital del Palacio del Presídium. Pero no así su mapa, en el que ha sido borrado del dibujo. Curiosamente, en la guía turística de Moscú de V. Chernov (Ed. Progreso, 1977) este edificio tampoco aparecía referenciado en el índice lateral de construcciones del Kremlin

 

De izquierda a derecha, el Monasterio de los Milagros, el Pequeño Palacio Nicolás y el Monasterio de la Asunción (con una cúpula blanca, junto a la Torre Spasskaya). La fotografía es de 1897-1898

 

El Monasterio de los Milagros entre 1900 y 1906

 

El Monasterio de la Asunción en 1900. El edificio blanco es la Iglesia de Santa Catalina, perteneciente al conjunto monacal

 

El Pequeño Palacio durante la coronación del zar Nicolás II en 1896


Durante los combates revolucionarios del mes de octubre de 1917 resultaron dañadas las fachadas de la Torre Spasskaya (imagen superior izquierda), del Pequeño Palacio Nicolás (imagen inferior izquierda) y del Monasterio de los Milagros (imagen inferior derecha). La imagen superior derecha corresponde al incipiente cementerio del Kremlin, con las primeras inhumaciones de los bolcheviques caídos durante la Revolución de Octubre




Fotografías con los daños en el Monasterio de los Milagros (primera imagen) y en el interior del Pequeño Palacio Nicolás (segunda imagen). La primera fue tomada exactamente el 10 de noviembre de 1917


Entre 1917 y 1929 (año en que fue tomada esta imagen), el conjunto formado por los dos monasterios y el palacio de la esquina permanecieron en pie y en buen estado de conservación. En esta fotografía se ve como un grupo de personas disputan un partido de fútbol en la explanada frente al palacio, una actividad sorprendente (e inédita) en un lugar como éste



 

Entre 1929 y 1931 se llevaron a cabo las obras de demolición de los dos monasterios y del Pequeño Palacio Nicolás. En la primera imagen aparece el Monasterio de los Milagros a medio derruir, con el esqueleto de las cúpulas a la vista en 1930-1931. La fotografía aérea ofrece una panorámica muy clara del resultado de las obras en 1931-1932: junto al Palacio del Senado y la muralla del Kremlin se ve el enorme solar vacío donde muy pronto se comenzará a edificar el Palacio del Presídium o Edificio nº 14



 

No existen muchas imágenes del Palacio del Presídium obtenidas en los años treinta y cuarenta, seguramente por la seguridad que rodeaba a los miembros del organismo que albergaba. Pero sí las hay curiosas, como estas dos de I.V. Stalin y miembros del Politburó dirigiéndose hacia la plaza Roja por el pasillo entre el Palacio del Senado (a la derecha) y el Palacio del Presídium (a la izquierda). Son, respetivamente, de 1938 y 1945. En ambas fotografías aparecen Mólotov, Mikoyán, Malenkov, Jrushchov, Kalinin y otros personajes prominentes de la llamada "corte del zar rojo", entre ellos Beria (con la cara tachada en la segunda imagen)


La fachada principal del Palacio del Presídium fotografiada en la década de los años cincuenta, desde el lugar donde estuvo instalada la estatua de Lenin en el Kremlin, inaugurada en 1967


Fotografía de 1956 de la fachada principal del Palacio del Presídium, desde los jardines del Kremlin ('Taynitskomu sadu', textualmente 'Jardín secreto')


La esquina sur del Palacio del Presídium en 1961, con mucha gente paseando por la plaza Ivanovskaya, quizás espectadores del Teatro del Kremlin dirigiéndose a sus localidades


Sala de reuniones del Soviet Supremo de la URSS en el Palacio del Presídium, fotografiado en 1972-1978


Coches oficiales frente a la fachada
del Palacio del Presídium que daba a la plaza Ivanovskaya. En teoría se trataba de una fachada lateral, aunque era la más visible de todo el edificio. La imagen es de 1984


Parte interior de la muralla del Kremlin, justo enfrente del Palacio del Presídium, en 1985. Con el derribo del palacio, este muro ha quedado a la vista por primera vez en mucho tiempo


El Palacio del Presídium entre 1985 y 1986




La bandera de la Unión Soviética sobre la fachada principal del Palacio del Presídium, filmada por un turista español en 1989










Fotografías realizadas por el autor del blog en 2007






Fotografía realizada hace algunas semanas del espacio vacío dejado tras la demolición del Palacio del Presídium, cuyas obras finalizaron en el mes de abril. La verja que se ve en las dos primeras imágenes es la que atravesaba Stalin en la fotografía de 1945, cuando se dirigía caminando hacia el Mausoleo de Lenin. En lugar del Edificio nº 14 hay ahora un jardincito por donde los turistas pueden pasear sin apenas restricciones


La página web del Kremlin tiene un apartado dedicado a diversos paseos virtuales por las dependencias de su recinto. Desde el tejado del Palacio del Senado, en dirección sur, se divisa en primer término el "tridente" del Palacio del Presídium, desaparecido definitivamente en el mes de abril de 2016. Esta página hace muchos años que no se actualiza, pues al fondo aún se divisa el hotel Rossía, demolido en 2006


9 comentarios:

  1. Muchas Gracias por el post, me estaba volviendo loco intentado averiguar qué era ese edificio que aparecía en la vista satélite de google maps y que no recordaba haber visto en mi reciente visita al Kremlin.

    Por un momento he pensado que lo habían hecho explotar durante el rodaje de Misión Imposible 4 :-)

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    1. Lo que han hecho es una barbaridad. Han alterado por completo el paisaje de la plaza Roja. Vamos, es como si en el Parque Güell derribasen alguna de las construcciones de Gaudí para inventarse algo que atraiga (aún más) turistas. Lamentable :(

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  2. Acabo de conocer este blog y me parce muy interesante así como educativa la labor informativa que se hace desde el mismo, motivo por el cual no debe pensarse ni por un segundo en abandonar la noble tarea que aquí se desarrolla, sino que es un deber mantener el recuerdo de lo que fue, lo que pudo haber sido y lo que puede volver a ser.

    En relación a la demolición del Presidium, Putin y quienes están con él se han empeñado en hacer una especie de borrón y cuenta ideológico, histórico (la falsificación histórica está a la orden del día) y arquitectónico del pasado soviético de la ciudad (y del resto de Rusia) para eliminar lo que se pueda y desideologizar lo que quede. En este caso, además, desfigurando el conjunto arquitectónico del Kremlin, que cuando en 1990 que incluido junto con la Plaza Roja en el Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO, se recomendó encarecidamente mantener el conjunto arquitectónico sin alteraciones, algo que no se ha respetado al demoler un edificio que no era pequeño precisamente, ni tampoco escondido en un rincón que pasase desaparecibido.

    Es una salvajada, de las muchas que se están cometiendo, y que ha desfigurado la vista del Kremlin desde dentro y desde la Plaza Roja, que notas que falta algo al otro lado del muro. Por no mencionar el valor histórico del citado edificio, tanto para la URSS como para la Federación Rusa.

    Como el Centro Internacional de Negocios de Moscú, que según desde dónde se vea, destroza la vista panorámica, ya sea que lo veas desde el Arbat y te estropea la vista del Hotel Ucrania, o desde el convento de Novodevichy, que en la vista de la ciudad a lo lejos las torres del Centro Internacional de Negocios de Moscú rivalizan con la torre del convento...

    Permítaseme una acotación. Durante la "renovación" del Kremlin acometida entre 1994 y 1998, tras el golpe de Estado de Yeltin (Decreto 1400 de 21 de septiembre de 1993) que terminó sangrientamente con el fusilamiento del Parlamento, además de la renovación del Gran Palacio para dejarlo como estaba antes de la Revolución, restaurando las salas de San Alejandro y San Andrés, unidas en un solo cuerpo en 1934 para albergar al Soviet Supremo de la URSS y desde 1990 al Congreso de Diputados Populares de Rusia (ya no era necesario conservar las salas unidas puesto que no había parlamento que se volviera a reunir en ellas), también se modificó el edificio del Senado, otra barbaridad arquitectónica que destruyó gran parte de la estructura original del arquitecto Matvey Kazakov. El propio Yeltsin insistió en la remodelación a profundidad para albergar allí su nueva oficina y otros departamentos de la Administración Presidencial. Sobre la cúpula del Senado ondeaba desde 1995 el estandarte presidencial creado en noviembre de 1993, la bandera tricolor con el águla bicéfala, para indicar la presencia allí del Presidente. En los otros edificios (Gran Palacio, Presidium mientras existió), ha ondeado u ondea la bandera tricolor sin más.

    Les animo, pues, a seguir con este blog. Un cordial saludo.

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    1. Gracias por tus comentarios y, particularmente, por los datos aportados sobre el Gran Palacio del Kremlin, que algún día tendrá su propia entrada (estaba previsto). Espero poder encontrar imágenes de esas dos salas cuando estuvieron unidas y tal como están ahora.

      Sobre lo que está sucediendo con el patrimonio arquitectónico y artístico de la URSS, Putin está jugando a dos bandas, exactamente como el resto de sus políticas en Rusia. Por un lado, hace restaurar 'El obrero y la koljosiana' de Vera Mújina e instalarlo en una reproducción exacta del pabellón soviético de 1937, y por el otro acomete barbaridades como ésta, o inaugura estatuas de patriarcas cristianos, o hace demoler el obelisco de los pensadores revolucionarios en los Jardines de Alejandro. ¿Qué mal hace en la memoria artística de la ciudad un monumento con los nombres de Marx, Engels, Plejánov y otros filósofos de hace entre uno y cinco siglos? La cuestión es intentar tener a todo el mundo contento (cuando lo que conseguirá es todo lo contrario).

      Un saludo.

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  3. Saludos. Gracias a vosotros por vuestro buen hacer en este blog, dándonos a conocer el Moscú revolucionario que muscha gente desconoce.

    Lamento mi tardía respuesta, pero mi delicado estado de salud no me ha permitido responder antes.

    Putin juega un innoble juego manipulando la historia en beneficio del régimen establecido, usando símbolos y personajes soviéticos (incluso Stalin) descontextualizándolos y alieándolos de su pasado soviético, usándolos arteramente para beneficio y propaganda de su régimen, liberal en lo económico y conservador reaccionario en lo social, estrechando lazos con la Iglesia Ortodoxa, fortaleciendo una confesión religiosa y su influencia sobre la sociedad y el Estado a cambio del apoyo de esta institución religiosa al poder, algo inaceptable en un país constitucionalmente laico (en teoría).

    El restablecimiento en 2013 del Obelisco levantado en su día con motivo del 300 aniversario de la dinastía Romanov habría venido a ser una conmemoración subrepticia del 400 aniversario de esa dinastía. Y es que al poder actual los filósofos grabados en el obelisco original reformado por el poder soviético le molestan profundamente. El actual régimen busca busca su legitimidad en la Rusia pre-revolucionaria, incluso en lo más reaccionario de ésta, empezando por los símbolos: la bandera tricolor y el águila bicéfala con coronas, orbe, cetro y San Jorge en el pecho del águila. Esto borra no sólo Octubre, sino también el recuerdo de la Revolución de Febrero y el escudo (en cuya elaboración tomó parte Gorky) del Gobierno Provisional, que conservó el águila bicéfala pero desprovista de simblogía monárquica y religiosa, inadecuada para una república. Por cierto, que esta "reconstrucción" del obelisco ha llamado la atención de historiadores y expertos porque contiene no pocos fallos en el diseño respecto al original. O la estatua de Pyotr Stolypin (de inafusta memoria) al lado de la Casa del Gobierno, la que fuera Casa de los Soviets hasta su fusilamiento en octubre de 1993. O la erección de una estatua enorme de San Vladimir, Gran Príncipe de Kiev, en la Plaza Borovitskaya, al lado mismo del Kremlin, en una suerte de absurda competición con Kiev, que tiene otro San Vladimir a orillas del Dnieper. Si hacemos caso omiso al hecho de que Moscú ni siquiera existía cuando este príncipe cristianizó a la Rus' de Kiev...

    La estatua a Koltchak en Irkutsk o la de Wrangel en Kerch. En el Ministerio de Defensa se han construido dos elaborados monumentos dedicados a las dos guerras mundiales, uno a cada lado de la entradas. En el dedicado a la Primera Guerra Mundial, se puede ver a Nicolás II vestido con uniforme dirigiendo a sus soldados, gran héroe él, aunque era un verdadero incompetnte en asuntos de gobierno y militares. Habría sido más sensato y prudente representar mejor al general Brusilov, el único general verdaderamente hábil que tuvo el mando zarista. En el monumento dedicado a la Gran Guerra Patriótica, obviamente no aparece Stalin ataviado de meriscal ni generalísimo, sino Zhukov, el mariscal de la Victoria. Si en un lugar se omite la figura de Stalin, que puede desagradar a algunos, ¿por qué en el otro no se hace lo mismo con Nicolás II, que resulta igualmente polémico y desagradable para otros? A menos que se busque su rehabilitación histórica y política, como hace cierta diputada y ex fiscal general de Crimea, obsesionada con la figura del último zar.

    Basta comparar los monumentos en el Ministerio de Defensa:

    http://rustur.ru/wp-content/uploads/2014/12/%D0%BF%D0%B0%D0%BC%D1%8F%D1%82%D0%BD%D0%B8%D0%BA-%D0%B3%D0%B5%D1%80%D0%BE%D1%8F%D0%BC-%D0%B2%D0%BE%D0%B9%D0%BD%D1%8B-%D0%B2-%D0%BC%D0%BE%D1%81%D0%BA%D0%B2%D0%B5.jpg
    http://gotonight.ru/ih800/catalog/non_food/1739_pamyatnik_reichstag.jpg

    [sigue...]

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  4. En la misma Crimea se han levantado monumentos al zar, su esposa y el zarevich ; en Petersburgo una estatua al zar y su infiel esposa Alejandra, y en el monasterio Novospassky, en la periferia sureste de Moscú, otra dedicada al primer zar, Miguel I, y al último, Nicolás II.

    Y no diré nada de las cada vez más frecuentes declaraciones antisoviéticas de Putin, algunas que sólo pueden ser entendidas como un acto de mala fe, como cuando en 2016 afirmó ni corto ni perezoso que Lenin y los bolcheviques habían puesto una bomba atómica bajo Rusia y ésta acabó estallando y rompiendo el país. Esto es una forma artera de manipular la realidad, porque federalizar el ex imperio ruso era la única forma de solucionar la cuestión de las nacionalidades en un país que era conocido como "la cárcel de los pueblos" (sin negar que hubo errores en la fijación de algunas fromteras) y que quienes al final rompieron la URSS no fueron los bolcheviques de Lenin, sino los enemigos del socialismo, casi todos ellos salidos del propio Comité Central del Partido, que se había ido pudriendo y llenando de meros oportunistas, arribistas y otras gentes que trabajaban bajo el socialismo pero no para él.

    En relación a la futura entrada sobre el Gran Palacio, me he permitido la licencia de buscar algunas fotos de cómo era cuando las salas de San Alejandro y San Andrés ueron unidas en un único cuerpo para albergar al Soviet Supremo de la URSS. Si algunas son de utilidad, me alegrará haber podido ofrecer una modesta ayuda.

    https://www.russkoekino.ru/pic/palace-12.jpg
    http://s018.radikal.ru/i512/1204/b3/bb72b4ce9534.jpg
    http://museums.artyx.ru/books/item/f00/s00/z0000000/pic/000064.jpg
    http://img-fotki.yandex.ru/get/4138/3480275.1a/0_84b50_5e965e4c_XL.jpg
    http://img-fotki.yandex.ru/get/6213/43140825.6a/0_6bf72_d7e8c0b0_XL El encuadre de esta foto es particularmente bonito por cuanto muestra la estatua de Lenin presente en la sala (y que desapareció tras disolverse la URSS sin que se sepa dóde acabó) y la tribuna de oradores con el escudo soviético.
    http://mtdata.ru/u22/photoA178/20406941092-0/original.jpg
    https://ichef-1.bbci.co.uk/news/ws/624/amz/worldservice/live/assets/images/2014/12/24/141224122836_congress_ussr_624x351_getty.jpg
    http://ic1.static.km.ru/sites/default/files/dfer.jpg
    http://www.nashdom.us/uploads/98/fa/98faec83043b97b66b9d37f767a301e0/7918642C-B2A1-4BBB-A92B-EF29C82A9E41_cx0_cy5_cw98_mw1024_s_n_r11.jpg Esta foto se remonta a la inauguración del I Congreso de Diputados Populares de la República Socialista Federativa Soviética Rusa (RSFSR), mayo de 1990.
    http://prohistory.ru/dimages/1312?locale=en
    http://s020.radikal.ru/i716/1503/95/16493db8bd13.jpg
    http://www.i-stroy.ru/fiber/2327 Vista alternativa desde la tribuna hacia los escaños.

    Cuando la RSFSR creó a finales de 1989, a semejanza de la URSS, su propio Congreso de Diputados Populares, éste se reunió en la sala que había sido diseñada para albergar al Soviet Supremo de la URSS, y siguió haciéndolo hasta 1993, excepto el X (y último) Congreso, que se reunió en la Casa de los Soviets (conocida como Casa Blanca por el mármol blanco de la fachada) durante el golpe de Estado de Yeltsin tras la publicación del Decreto 1400 que disolvía las cámaras legislativas y ortogaba todos los poderes al Presidente, en flagrante violación de la Constitución vigente.

    http://museum.isida.pro/files/image/photo/1990_1991_Kremlin/413-14.jpg En esta foto se pueden apreciar las modificaciones de la sala tras el fin de la URSS pero antes de los inicios de la renovación iniciada en 1994. Se ha retirado la estatua de Lenin y reemplazado por una gran bandera tricolor rusa, así como por las banderas de las repúblicas de la Federación Rusa, antes llamadas Repúblicas Socialistas Soviéticas Autónomas, el más alto grado de autonomía que podía existir dentro de una república federada.

    [sigue...]

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  5. En cuanto a las salas actualmente, por ser el estado actual del edificio, es fácil encontrar fotos de gran calidad de ellas, ya sea en la Wikipedia, en sus ediciones en ruso o inglés, o en webs rusas de arquitectura. Aquí unas pocas fotos de la Sala de San Andrés:

    https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/5/59/Grand_Kremlin_Palace_Andreevsky_hall_3.jpg?uselang=ru
    https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/4/4a/Grand_Kremlin_Palace_Andreevsky_hall_1.jpg?uselang=ru Vista desde el trono.
    http://static.admagazine.ru/resize_cache_imm/iblock/1f8/ff92/610x779_Quality97_610x779_Quality97_Kremlin_5_w.jpg Nótese que donde está el trono es donde estaba la presidencia de la cámara, la tribuna y la estatua de Lenin.
    http://img-fotki.yandex.ru/get/6518/43221130.104/0_adf23_b6854973_XXL Otra vista del mismo lugar. La sala parece más estrecha por las columnas (suprimidas cuando se adaptaron las salas para albergar al Soviet Supremo) y los cambios en el techo sujeto por esas columnas, siendo ahora menor la altura de la sala.

    La Sala de Alejandro:

    http://img-fotki.yandex.ru/get/5907/iog2.12e/0_6f64e_5e9cfd8d_XXL
    https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/c/c1/Grand_Kremlin_Palace_Aleksandr_hall.jpg

    Un saludo y os ruego continuad con este blog, mostrándonos el esplendor de aquel Moscú revolucionario

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    1. Muchísimas gracias, Albert-ChrisRenko. Tus comentarios no solo son de utilidad para futuras entradas en este blog, sino que sirven de base para una reflexión más profunda sobre este juego simbólico que se traen entre manos los rusos. Particularmente aguda es tu apreciación sobre las estatuas de la Primera y la Segunda Guerra Mundial: el gran contrasentido de que Nicolás II tenga cabida en una de ellas pero Stalin no la tenga en la otra. La evolución de las dos salas del Gran Palacio del Kremlin son un libro abierto (y gráfico) sobre lo sucedido en Rusia a lo largo de estos últimos 100 años.

      ¡Muchísimas gracias de nuevo!

      Salud.

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  6. Buenos días. Gracias a vosotros por publicar mis modestas aportaciones.

    El despropósito con las esculturas de la entrada del Ministerio de Defensa es una clara muestra de la falsificación de la historia en Rusia. A Stalin se le mantiene oculto porque fue malo, malísimo, y sólo se le puede sacar del cajón de los tratos cuando conviene al poder, para utilizarlo arteramente y luego guardarlo hasta la próxima. A Nicolás II, en cambio se le viene presentando desde hace muchos años, ya desde su entierro oficial el 17 de julio de 1998 en Catedral de San Pedro y San Pablo (nótese que era el 80 aniversario de su fusilamiento) como un mártir por la Iglesia y un pobre hombre con buena voluntad pero mala suerte injustamente maltratado por la historiografía soviética. Que tuviese mala suerte, no lo niego, no fue el más afortunado de los zares. Que tuviese buena voluntad no lo demostró jamás.

    Así, si se querían evitar posibles ofensas y herir susceptibilidades de ciertos sectores de la población, y limitar las esculturas a su estricto carácter militar sin sacar a relucir el liderazgo político, hubiera bastado con no representar a ningún líder, ni al zar ni a Stalin, sólo a jefes militares. Brusilov es respetado y admirado por su talento militar, tanto por los comunistas como por los anticomunistas. Fue un gran militar durante la Primera Guerra Mundial, se mantuvo neutral durante la Guerra Civil rusa sin tomar partido (no se le puede acusar de rojo ni blanco) y luego colaboró con el Gobierno soviético durante la guerra ruso-polaca. Zhukov fue un gran estratega y lo demostró magistralmente en la Gran Guerra Patriótica.

    ¿A qué, entonces, herir sensibilidades representando a Nicolás II como un gran jefe militar que dirige valientemente a sus hombres en la batalla, cuando fue un incompetente que asumió el mando supremo sin estar realmente capacitado para ello? Pero hazle creer a la gente que era un gran hombre injustamente maltratado por los comunistas, y muchos lo creerán, sobre todo ante la imposibilidad de contrarrestar la propaganda oficial por falta e acceso a los medios de comunicación.

    Hasta donde he podido contar, existen en Rusia actualmente 27 monumentos en Rusia (Crimea incluida) dedicados a Nicolás II.

    Y, ciertamente, la evolucion del Gran Palacio del Kremlin es un reflejo de la evolución de Rusia en el último siglo. Termina igual que empezó, con un trono en una de las salas y un Presidente al que la "Constitución de los tanques" le otorga inmensos poderes (el ruso es un sistema muy presidencialista), casi como un zar.

    Un saludo y seguiremos viéndonos por aquí, en este interesante blog.

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