miércoles, 6 de enero de 2016

El Museo de las Fuerzas de la Defensa Aérea del Ejército Soviético y su exposición permanente al aire libre



El Museo de las Fuerzas de la Defensa Aérea (Музей Войск противовоздушной обороны [Музей Войск ПВО], 'Muzey Voysk protivovozdushnoy oborony [Muzey Voysk PVO]', en ruso transliterado) se halla en el número 6 de la ulitsa Lenina, en la ciudad de Balashikha. Concretamente, en el barrio de Zarya, al sureste de su núcleo urbano. Balashikha es una ciudad a orillas del río Pekhorka que pertenece al óblast de Moscú. Situado a 30 kilómetros al este de la capital rusa, hasta el museo se puede acceder en tren o a través de la carretera Nosovikhinskoye, que nace al sur del Izmaylovsky Park

El Museo de las Fuerzas de la Defensa Aérea fue fundado en 1978 por el Héroe de la Unión Soviética Mariscal Pável Fiódorovich Batitsky (1910-1984). En aquella época ocupaba el cargo, precisamente, de jefe de la Defensa Aérea de la URSS. Se trata de un museo único en su género y uno de los más completos del mundo en esta categoría. Contiene más de dieciséis mil objetos distribuidos en un edificio de dos plantas y tres mil metros cuadrados de exposición, que incluye un amplio espacio al aire libre. Ésta es la característica que lo diferencia de otros museos militares y es el hecho de que muestra sus piezas (aviones, misiles y cañones antiaéreos) justo al lado de viviendas residenciales cuyos vecinos conviven a diario con todas estas reliquias de la Guerra Fría. El 'Voysk PVO' está gestionado actualmente por el Ministerio de Defensa de la Federación Rusa

Una muestra de las piezas expuestas en el museo, fotografiadas recientemente por Said Aminov. Hay cerca de 400 misiles y cañones de artillería diseminados alrededor de estos viejos edificios residenciales de Balashikha

Un S-25 'Berkut' usado por el Ejército Soviético desde 1955

Misiles S-75, de más alcance que los anteriores y ampliamente utilizados en la Guerra del Vietnam contra aviones estadounidenses

Los S-25 fueron empleados hasta 1982 en la defensa del espacio aéreo soviético. Hoy en día sirven como blanco de misiles más modernos durante las maniobras militares en la Federación Rusa

Debido a su excesiva longitud, los S-75 eran denominados sarcásticamente 'postes de telégrafo voladores' por los militares de los EE.UU. Un misil como éste derribó el U-2 de Gary Powers, en uno de los capítulos bélicos más conocidos de la Guerra Fría (Powers fue derribado en la URSS en 1960 e intercambiado dos años después por el espía del KGB Rudolf Abel en el mítico Glienicker Brücke de Potsdam, Berlín)



Radares usados para dirigir los misiles hasta sus objetivos


Los S-125 fueron los siguientes en la evolución de los misiles S, pudiendo ser desplegados en chasis autopropulsados. Hoy en día se siguen usando en algunos países, como por ejemplo en la actual guerra civil de Siria

Una mujer pasea con un cochecito de bebé a pocos metros de estos S-125 en posición de combate. Una escena habitual en Balashikha



Radares logísticos frente a lo que parece el edificio de una escuela





Un misil S-200 de largo alcance. Podía abatir sus objetivos lejos de los radares de tierra gracias al mecanismo de orientación semiautomática que llevaba incorporado. Usados actualmente en países como Polonia o Irán, se los considera los cohetes soviéticos con el diseño más atractivo de cuantos se construyeron en la URSS






Los modernos S-300, el arma más exportada actualmente en Rusia. Este país se reserva los S-400 para uso propio











Pese a encontrarse fuera de la ruta turística habitual de Moscú y lejos del centro de la ciudad, el Museo de las Fuerzas de la Defensa Aérea es un lugar de visita obligatoria para los aficionados a la historia bélica de la Unión Soviética. En este museo deberían estar instalados los aviones abandonados en el antiguo aeropuerto Mijaíl Frunze de Moscú (aeródromo de Khodynka), donde el óxido y el paso de tiempo los está destruyendo poco a poco


Balashikha es una ciudad de 250.000 habitantes unida a Moscú a través de la Ruta Vladimirka, la carretera de 190 km que conectaba la capital rusa con Vladímir y Nizhni Nóvgorod y que era el acceso hasta Siberia de los deportados por el régimen zarista. Sobre este camino de prisioneros, que formaba parte del sistema de trabajos forzados llamado 'Katorga', escribieron Herzen, Necrasov y Dostoyevsky (en su obra 'Crimen y castigo'). En tiempos soviéticos se la rebautizó como carretera Gorki o carretera de los Entusiastas ('Shosse Entuziastov'). Además de esta ruta y de la mencionada carretera Nosovikhinskoye, Balashikha está comunicada con Moscú por la Shelkovskoye Shosse. Sus calles y plazas están plagadas de monumentos dedicados a la Segunda Guerra Mundial, entre ellos los dedicados a su hijo ilustre Iván Fliórov, capitán del Ejército Rojo caído en 1941. Casi todo el nomenclátor de Balashikha (y de las ciudades colindantes) hace referencia a la URSS. Mientras que la segunda de las imágenes está tomada precisamente desde la Lenina prospekt, la carretera de Nosovikhinskoye toma los nombres significativos de ulitsa Soviétskaya y ulitsa Oktyabr'skaya cuando pasa por núcleos urbanos cercanos, como el de Zheleznodorozhny


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