martes, 28 de junio de 2016

Rocky Balboa llega a la serie "The Americans"

Recién finalizada la emisión de la cuarta temporada de la serie “The Americans” (Fox Life - Movistar+), la mayoría de sus seguidores se habrá dado cuenta ya de los cambios introducidos el año pasado en los títulos de crédito iniciales de cada capítulo y que, no por menos trascendentales, resultan sorprendentes por su sutileza. Se trata de un conjunto de fotografías, añadidas a las imágenes ya presentes en los créditos de obertura originales, que no revelan ningún secreto escondido en los últimos guiones de la serie ni aportan nada nuevo al argumento. Pero que por lo intrascendente de su intención se convierten en especialmente llamativas. Como mínimo por la molestia que ha debido suponer acelerar el nuevo montaje para sincronizarlo con la banda sonora del compositor Nathan Barr.

Los títulos de crédito de este drama televisivo creado por Joe Weisberg muestran, durante veinticinco segundos, una colección de estampas de lugares y personajes relacionados con la Guerra Fría haciendo un curioso e interesante ejercicio de similitudes entre la URSS y los EE.UU.: el monumento El obrero y la koljosiana de Moscú y el izado de la bandera en Iwo Jima; pósters propagandísticos de ambos países, entre ellos los celebérrimos de Ródchenko; un astronauta norteamericano y un cosmonauta soviético; Karl Marx y Santa Claus; Lenin y Washington; Jrushchov y Kennedy; Brézhnev y Carter; Andrópov y Reagan; uno de los rascacielos estalinistas y el Capitolio; una estrella roja del Kremlin y la bandera de los Estados Unidos -también con estrellas, además de las barras-. En definitiva, un paralelismo entre los universos simbólicos de ambas potencias con el que los autores de “The Americans” han querido dejar constancia de que la Guerra Fría fue una lucha entre iguales, entre gobernantes situados en ambos extremos del arco ideológico pero con intereses idénticos de puertas adentro: el poder y el control social de la población.

En la tercera temporada, estrenada en 2015, llegó este sutil y hasta cierto punto misterioso añadido que se ha mantenido en esta última que acaba de finalizar. Sin modificar en absoluto el montaje de imágenes de las temporadas precedentes, en el segundo dieciséis aparecieron cinco nuevos segundos con más paralelismos entre los imaginarios visuales de las antiguas superpotencias: el monumento dedicado a Yuri Gagarin en Moscú y el de Rocky Balboa en Philadelphia; una de las torres del Kremlin y el Monumento a Washington en la capital norteamericana (el famoso obelisco blanco de 170 metros de altura); Gerald Ford y Brézhnev; un sello de 1980 sobre la mítica selección soviética de hockey sobre hielo y uno dedicado al Vietnam Veterans Memorial; y, para acabar, una fotografía del Estado Mayor del Ejército de los EE.UU. -curiosamente, con sus rostros censurados- y un busto de Stalin junto a un sello de Lenin con el escudo metálico “La URSS, baluarte de la paz” de fondo (este escudo aparece fugazmente al comienzo de estos mismos créditos).

¿Qué significado tiene este nuevo material? Es casi imposible saberlo. Gerald Ford fue un efímero presidente norteamericano que participó en noviembre de 1974 en un encuentro con Leonid Brézhnev en Vladivostok  (de ahí la foto de ambos mandatarios con sombreros de piel). La pregunta es: ¿Por qué no aparece también Richard Nixon, que viajó a Moscú en 1972 y tuvo un papel más relevante en la política internacional de su país? La ausencia de este personaje resulta, como poco, extraña. ¿Y Stalin? ¿Qué pinta Stalin en una historia situada en la década de los ochenta? La respuesta seguramente es que su sombra fue y sigue siendo muy alargada, pese al “deshielo” decretado en la URSS a finales de los años cincuenta. ¿Y los sellos? El que aparece tras el busto de Stalin es de 1987 y homenajea el III Congreso de Jóvenes Comunistas al que Lenin asistió tras la Revolución de Octubre, según un cuadro pintado en 1949 por Piotr P. Belousov (1912-1989). Pero entonces, ¿qué tienen que ver el Vietnam Veterans Memorial de Washington con el Red Army, el poderoso equipo soviético de hockey? Prácticamente nada. El único nexo común es la época, más o menos aproximada, a la que se remontan ambos escenarios.

Sin embargo, la comparación que se lleva la palma es la del monumento al cosmonauta Yuri Gagarin, en la Leninskiy prospekt de Moscú, con la estatua del personaje de ficción el boxeador Rocky Balboa, instalada cerca de los 'Rocky Steps', las escalinatas del Philadelphia Museum of Art. En este caso, y en contra de lo que la mayoría podría pensar, las dos estatuas tienen curiosos e interesantes puntos en común que vale la pena desgajar. Aunque la de Gagarin posee un estilo más futurista, ambas muestran una figura masculina de cuerpo entero perfectamente musculada. La del cosmonauta soviético fue inaugurada en julio de 1980, con motivo de los Juegos Olímpicos celebrados en Moscú. La del personaje interpretado por Sylvester Stallone se creó ese mismo año para aparecer en “Rocky III”, la tercera entrega de la saga de películas iniciada en 1976 y ambientada en Philadelphia. Tras el rodaje, el actor donó el monumento a la ciudad, dos años antes del estreno oficial de la película. En ella, Rocky Balboa se entrenaba en estas mismas escalinatas alzando los brazos en señal de victoria, siendo ésta una de las imágenes más recordadas del personaje y una de las más icónicas de la historia del cine. Y es lo que refleja precisamente la estatua, aunque en este caso no vaya en chándal sino con el calzón reglamentario de boxeador. En el caso de Yuri Gagarin, su monumento se instaló en la Leninskiy prospekt, concretamente en una plaza que tomó su nombre, porque por esa avenida se dirigió hacia el Kremlin en abril de 1961, procedente del aeropuerto moscovita de Vnukovo, tras su vuelo pionero alrededor de la Tierra en la nave Vostok. ¿Cuál es la diferencia entre ambas estatuas? La de Gagarin es más grande, mira hacia el cielo y es de titanio; la de Rocky mira ligeramente hacia abajo y es de bronce. Es imposible conjeturar qué grado de conocimiento tenían los diseñadores de los créditos de “The Americans” a la hora de elegir estos dos iconos de la Guerra Fría. Ni si este cambio obedeció a alguna causa que se le escapa incluso al más fanático de los seguidores de la serie. Puede que todo haya sido un capricho de sus creadores o una orden dictada desde los despachos de la productora, DreamsWorks Television. Aunque no olvidemos que en 1985 el personaje de Rocky Balboa se enfrentó al boxeador soviético Iván Drago en “Rocky IV”, la película más antisoviética de toda la saga. Son, pues, demasiadas coincidencias para ser una elección hecha al azar.

Sin duda, los créditos iniciales de "The Americans" son uno de los mejores productos en su género de los últimos años. Sin embargo, todo este simbolismo ha pasado por alto a buena parte de los usuarios de la página web filmaffinity España, que la ha colocado en el puesto 55 de un total de 60, únicamente con 5 puntos. Y es que resulta más fácil dejarse deslumbrar por la ficción de "Juego de Tronos" que conocer la historia reciente en el ámbito de la política internacional. Un lástima, porque la primera nos entretiene pero la segunda determina nuestras vidas. 

Mayakovski

 En el segundo 16 de los títulos de crédito iniciales aparece la imagen de un hombre encapuchado, aparentemente a punto de ser interrogado. En este momento se añadieron en la tercera temporada cinco segundos nuevos con otras imágenes en paralelo







 En la nueva versión de los títulos de crédito aparecen Yuri Gagarin y Rocky Balboa, una torre del Kremlin y el obelisco de Washington, Gerald Ford y Leonid Brézhnev, sellos de la 'Red Army' y del 'Vietnam Veterans Memorial' y una extraña combinación entre el Estado Mayor del Ejército USA y un busto de Stalin





 Tras el último fotograma (el del busto de Stalin) el montaje empalma con la versión antigua de los títulos de crédito, mostrando en el mismo orden la estatua de Lenin en el VDNJ de Moscú, una foto de una estatua de George Washington con la palabra 'People' sobreescrita -junto a un dibujo de una antorcha con la palabra rusa 'Narod' (Pueblo)-, una foto de Jrushchov al lado de una de Kennedy, una de Brézhnev junto a una de Reagan y una bandera norteamericana ligada a una estrella del Kremlin. Así acaban los títulos de crédito iniciales de cada capítulo, con esos 5 segundos añadidos a partir de 2015


La estatua de Rocky Balboa, junto a los 'Rocky Steps', es una de las atracciones más visitadas de Philadelphia (después de la 'Liberty Bell'). Emula, aunque con calzón de boxeador, el gesto de Sylvester Stallone cuando entrenaba en estas mismas escaleras, las del
Philadelphia Museum of Art


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